Jiménez repite encuentros con figura ligada al narco y bajo lupa de la DEA.
El presidente de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico habría sostenido al menos seis encuentros con Agustín Corrales, abogado señalado por la DEA y cercano a Celso Gamboa.
Gilbert Jiménez, presidente de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico, en la mira por reuniones con personaje investigado por la DEA
Este lunes, el medio Portavoz publicó un reportaje que pone bajo cuestionamiento al diputado Gilbert Jiménez Siles, actual presidente de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico de la Asamblea Legislativa, quien se reunió el pasado viernes 4 de julio en el restaurante Hacienda Salitrillos, en Aserrí, con la pareja de un abogado vinculado al extraditable Celso Gamboa.
Según el artículo, la reunión se dio con la esposa de Agustín Corrales Chavarría, abogado y empresario mencionado en el expediente del Caso Turesky, señalado como “presunto asesor de un grupo criminal” que utilizaba su influencia en esferas judiciales y de gobierno. Esta información proviene directamente de un informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Una relación que no es casual
Lejos de ser un hecho aislado, Portavoz confirma que Jiménez ha sostenido al menos seis conversaciones con Corrales, quien además es dueño del restaurante donde ocurrió el encuentro. El propio legislador así lo reconoce, lo que abre interrogantes sobre el tipo de vínculo que mantiene con un personaje que no solo aparece en informes del OIJ, sino que es investigado por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
Corrales ha sido relacionado con el escándalo de los falsos periodistas mexicanos capturados con $9,2 millones, caso que detonó una serie de pesquisas internacionales. Según autoridades, Corrales estaría preparando una eventual huida de Costa Rica, al percibir un posible seguimiento por parte de agentes estadounidenses. Tanto él como su esposa han sido objeto de investigaciones financieras y patrimoniales.
¿Neutralidad en juego?
Las dudas crecen si se considera el historial político de Gilbert Jiménez. Luego de una maniobra política cuestionada, Jiménez arrebató la presidencia de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico a su excompañera de bancada Alejandra Larios, con el apoyo de la fracción chavista. Pocos días después, renunció al Partido Liberación Nacional y se declaró diputado independiente, consolidando su nuevo papel como actor clave en una comisión sensible para el país.
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El hecho de que el legislador responsable de supervisar políticas de seguridad y lucha contra el narcotráfico sostenga reuniones frecuentes con un personaje señalado por la DEA y vinculado al Caso Turesky, no puede pasarse por alto. ¿A quién responde realmente Gilbert Jiménez? ¿A los intereses del país o a una red de poder más oscura?
Una coincidencia demasiado conveniente
El caso deja más preguntas que respuestas. En un momento en que la lucha contra el narcotráfico requiere transparencia y rigor, la cercanía del diputado con figuras cuestionadas y presuntamente involucradas en redes criminales internacionales plantea una alarma ineludible. La ciudadanía merece claridad, y la justicia, respuestas.











