La exviceministra de Chaves y ficha de Pueblo Soberano arrastra juicios y amistades incómodas.
Radio Zurqui continúa analizando las cuestionadas candidaturas de Pueblo Soberano en Limón. En el segundo lugar de la papeleta aparece Kristel Lizeth Ward Hudson, funcionaria municipal del cantón central de Limón, exviceministra de Cultura del gobierno de Rodrigo Chaves y antigua militante liberacionista hasta el 2015.
La estrategia del chavismo es clara: usar a Ward como “cara bonita y conocida” en Limón para arrastrar votos y asegurar que su compañero de papeleta, Osvaldo Artavia —otro candidato cuestionado— llegue a la Asamblea Legislativa.
Lea También: Osvaldo Artavia: el desconocido de Limón con juicios, deudas y empresas morosas
Ward no es ajena a los señalamientos judiciales. Según los registros del Juzgado de Cobro del I Circuito Judicial de la Zona Atlántica, Kristel Ward tiene un juicio en trámite, expediente 19-000592-1208-CJ, promovido por el Banco Nacional de Costa Rica, actualmente en etapa de ejecución.
Además, su cercanía con Néstor Mattis, exalcalde de Limón con 126 causas abiertas, plantea serias dudas sobre la independencia y transparencia que pregona Pueblo Soberano. ¿Puede alguien rodeado de estos antecedentes defender los intereses limonenses en el Congreso?
Ficha del chavismo sin verdadera propuesta
Aunque Kristel Ward tiene arraigo en Limón, su postulación en segundo lugar responde a una estrategia política cuestionable: ser el gancho electoral para que otras fichas del chavismo se aseguren una curul, más allá de su propio mérito o plan de trabajo.
La narrativa de “renovación y progreso” de Pueblo Soberano se desmorona cuando se revisa el historial de sus candidatos: juicios en curso, amistades incómodas y estrategias electorales superficiales.
Conclusión: ¿Es esto lo que Limón merece?
La provincia necesita representantes con propuestas y transparencia, no candidaturas utilizadas como señuelos electorales al servicio de estructuras cuestionadas. Pueblo Soberano sigue demostrando que su apuesta está más cerca de los negocios y el marketing que de la ética y el compromiso con el pueblo limonense.






