✍️ Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli | Columna de opinión | Con Fisga
En esta nueva entrega de Con Fisga, el Dr. Óscar Aguilar Bulgarelli vuelve la mirada sobre las campañas digitales, los operadores políticos y las redes de influencia que, a su juicio, están marcando el rumbo de la política regional. Su advertencia parte de una expresión tan tica como incómoda: no podemos volver a quedarnos pensando en los huevos del gallo mientras otros avanzan varios pasos adelante.
Con su estilo directo, irreverente y sin rodeos, don Óscar plantea preguntas sobre el poder de las redes, los estrategas internacionales y la capacidad de la oposición costarricense para reaccionar ante una nueva forma de hacer política. A partir de aquí, la palabra es suya.
Que no nos vuelvan a agarrar pensando en los huevos del gallo
Ese dicho tan popular y costarricense por tradición se convirtió en una triste realidad en las últimas elecciones. Veamos por qué.
Las noticias surgidas en la última semana sobre las desventuras políticas de un pillo internacional llamado Fernando Cerimedo, que mandó matar a su compañera de vida embarazada de su hijo, han desatado un revuelo continental, por no decir mundial, al dejar al descubierto sus enlaces e íntimas relaciones políticas de ultraderecha con mafiosos y políticos del más alto nivel; desde Mr. Trump, Milei, Noboa, Kast, Apura, De la Espriella y Rodrigo Paz, de Bolivia, en donde se desató ese huracán caótico.
Como ya salió a luz pública a nivel mundial, este tipejo, dueño del periódico La Derecha Diario, y su socio, el español Javier Negre, aparecen como “asesores” en las campañas políticas de casi todos ellos, utilizando métodos y formas corruptas para alterar los procesos electorales, la mentalidad del elector, la manipulación de sus voluntades y hasta el resultado electoral final.
Para ello han utilizado la INTERNET, los bots y sus granjas para manejar cientos de miles de cuentas, alimentados por los troles que se encargan de divulgar, a través de ellos, lo que realizan los llamados “creadores de contenido”, que no son más que la peor basura mediática contra políticos y partidos que desean derrotar.
Pero lo anterior tiene un alto costo. ¿De dónde viene el dinero?
Hasta ahora han salido las conexiones con Donald Trump e Israel por el movimiento sionista, que claramente ha publicado su deseo y métodos de dominio para lograr el apoyo internacional a su política expansionista y genocida, como, por ejemplo, al proyecto ultraderechista de HONDURAS GATE, para el que Javier Milei también giró la módica suma de 350.000 dólares, en tanto los argentinos pasan hambre.
Y, en este tema, no se puede ignorar que la Fiscalía boliviana ha abierto una tercera causa contra Cerimedo por narcotráfico.
Es interesante ver a políticos como Noboa, Cruz, Milei, Kast, De la Espriella y otros tratando de negar sus relaciones con este tipo y hasta decir no conocerlo, cuando hay sendas fotografías que los muestran juntos revolcándose en su albañal político y hasta premiándolo, como Trump, en su propiedad de Miami.
Pues bien, resulta que aquí en Tiquicia empezó el chavismo a decir que esos movimientos nada tenían que ver con Costa Rica y que aquí no había relación con Fernando Cerimedo.
Y era verdad: con él no, pero con su socio Javier Negre… hasta la médula de los huesos, según la frase utilizada por la presidenta al referirse al Poder Judicial.
Resulta que este NEGRE era el contacto oculto. Ahora hasta han salido las fotografías de campaña de la señora Fernández con él y sus felicitaciones al señor Danny Quirós, asesor de doña Laura, por haber ganado las elecciones “nuestra candidata”.
Y ese mismo Danny Quirós, que cobró 600 mil dólares por sus asesorías, ha mostrado fotografías con ella y esa malla de políticos de muy dudosa moralidad.
No cabe duda de que estas nuevas mafias juegan en nuestra política y así lo señalo en varios de mis artículos publicados en mi libro Voz de Alerta. Inclusive, más intensamente, investigadores como Elliot Cohen han señalado la necesidad de cambiar la orientación de las campañas políticas para tocar las emociones a través de nuevas formas de comunicación que, negativamente, las estaba y está utilizando el chavismo para mantener su grey unida.
Este es un tema que apenas empieza a conocerse y generará amplias discusiones y controversias, pero hay un tema que resulta indiscutible: los sectores de oposición al chavismo, todos, requieren unirse para poder contrarrestar la enorme fuerza económica y mediática con que el fascismo internacional está atacando nuestra democracia, que requiere ser adaptada en muchos aspectos a nuevas realidades antes de que sea tarde, perdamos la libertad y, con ella, todo lo demás.
Sí, las pasadas elecciones son una muestra de lo que nos puede pasar en las próximas municipales y generales; esta vez quedamos al filo del abismo: una ventisca y nos vamos hasta el fondo.
Actuemos sin egoísmos, sin pretensiones de superdotados —que no veo ninguno—, pero sí buenos ciudadanos con amor a esta Patria que desean salvarla de las garras fascistas de la ultraderecha, que ya nos están arrebatando conquistas logradas y desbaratando la institucionalidad que tanto ha costado construir para el bien de todos.
Y, lo más importante, tomen conciencia de que se empieza una carrera en la que el enemigo de la democracia —sí, uso esa palabra conscientemente— ya lleva ventaja financiera, organizativa y comunicacional.
La cosa no es jugando.
Que de nuevo no nos pillen pensando…
en los huevos del gallo.
¿Leyó la Con Fisga anterior?
Antes de advertir que no nos vuelvan a agarrar pensando en los huevos del gallo, Óscar Aguilar Bulgarelli puso la fisga sobre el chavismo y una vieja expresión popular: “jodidos, pero agradecidos”.