Los lentes con IA prometen convertirse en una de las próximas grandes plataformas tecnológicas, pero su capacidad para observar, escuchar y registrar lo que ocurre alrededor está abriendo una pregunta incómoda: ¿Cómo saber cuándo alguien nos está grabando?
La inteligencia artificial quiere salir del teléfono y comenzar a acompañarnos directamente sobre el rostro. Los lentes con IA pueden responder preguntas, reconocer objetos, escuchar conversaciones y capturar imágenes mientras el usuario continúa con su vida cotidiana.
El problema aparece con las otras personas… Una investigación publicada este 22 de setiembre por Reuters advierte que estos dispositivos están provocando crecientes preocupaciones por la privacidad y el consentimiento, precisamente porque quienes aparecen frente a ellos pueden no darse cuenta de que están siendo grabados.
Lentes con IA comienzan a encontrar resistencia
Los Ray-Ban desarrollados por Meta junto con EssilorLuxottica se han convertido en uno de los principales ejemplos del debate.
Algunos establecimientos de Reino Unido, incluida la cadena de pubs Wetherspoon, han restringido su utilización ante preocupaciones relacionadas con posibles grabaciones encubiertas.
Meta sostiene que sus lentes incluyen una luz que permanece encendida mientras se realiza una grabación y que la cámara deja de funcionar si ese indicador es cubierto o manipulado.
Sin embargo, el debate va mucho más allá de una pequeña luz sobre unos anteojos.
Una demanda presentada contra Meta y Luxottica en Estados Unidos alega que grabaciones captadas por los dispositivos y posteriormente utilizadas para tareas vinculadas al entrenamiento de inteligencia artificial incluyeron situaciones especialmente privadas.
Meta rechaza esas acusaciones y asegura que adopta medidas para eliminar información que permita identificar a las personas.
El dilema: la IA necesita observar
Aquí aparece la contradicción que podría definir el futuro de los lentes con IA.
Cuanto más conozca un dispositivo sobre lo que ocurre alrededor de su propietario, más útil puede resultar su inteligencia artificial. Pero para conseguirlo necesita cámaras, micrófonos y sensores capaces de interpretar continuamente el entorno.
Eso significa que también puede captar a personas que nunca compraron el dispositivo ni aceptaron participar en una grabación.
Samsung también prepara su entrada al mercado de los lentes inteligentes mediante alianzas con Gentle Monster y Warby Parker, mientras otras empresas están experimentando con dispositivos sin cámara o sistemas que obligan al usuario a activar explícitamente una grabación.
Incluso Meta podría presentar nuevos lentes sin cámara durante su conferencia Connect, prevista para el 23 de setiembre, según reportes citados por Reuters.
¿Cómo saber si alguien te está grabando?
Ese podría convertirse en uno de los grandes conflictos tecnológicos de los próximos años.
En un restaurante, una oficina, un banco, una escuela o una conversación privada, distinguir unos anteojos tradicionales de unos lentes con IA puede resultar cada vez más difícil.
La tecnología quiere hacer que las cámaras desaparezcan dentro de objetos cotidianos.
Ahora el desafío para las empresas será demostrar que pueden hacerlo sin provocar que también desaparezca algo mucho más importante: la certeza de saber cuándo alguien nos está observando.