La IA de Meta vuelve a quedar bajo la lupa después de que un investigador descubriera una vulnerabilidad en la versión para Mac de Muse. La falla permitía que software malicioso ya presente en la computadora aprovechara los permisos del asistente para ejecutar acciones sin que el usuario necesariamente lo advirtiera.
Los agentes de inteligencia artificial están dejando de ser simples chatbots para convertirse en herramientas capaces de acceder a correos, archivos, calendarios, cámaras y otros servicios. Esa capacidad es precisamente la que hizo especialmente delicada una vulnerabilidad descubierta en la IA de Meta.
El investigador de seguridad Patrick Wardle encontró una falla en Muse para macOS que permitía modificar una configuración interna utilizada para procesar los dictados del usuario. Un programa malicioso ejecutándose en la misma computadora podía redirigir esa información hacia un servidor controlado por un atacante.
La IA de Meta podía ser utilizada contra el usuario
El problema adquiría mayor gravedad por los permisos que un usuario puede conceder a Muse.
Wardle demostró que, una vez manipulada la aplicación, un atacante podía interceptar instrucciones, añadir órdenes que el asistente reconocería como legítimas e incluso obtener el token de autenticación utilizado para controlar la cuenta. En pruebas de concepto también consiguió aprovechar las capacidades de Muse para realizar acciones como crear archivos o tomar fotografías.
Sin embargo, hay una precisión importante: la vulnerabilidad no permitía ingresar remotamente a una Mac desde cero. Para aprovecharla era necesario que el código malicioso ya estuviera ejecutándose bajo la cuenta del usuario. Meta señaló precisamente esta condición al minimizar el riesgo práctico del ataque.
Meta lanzó una corrección
Tras conocerse públicamente el hallazgo, Meta distribuyó una actualización de emergencia para corregir la vulnerabilidad en la aplicación de Muse para Mac.
El incidente aparece apenas semanas después del lanzamiento de Muse y en medio del rápido crecimiento del nuevo asistente personal de la compañía.
La IA de Meta puede realizar tareas por el usuario y conectarse con diferentes servicios, precisamente una de sus mayores ventajas frente a los asistentes tradicionales. Pero esa autonomía también abre un nuevo desafío para la industria tecnológica.