El partido chavista Pueblo Soberano realizó una asamblea cerrada en Pavas, en medio de cuestionamientos por los antecedentes de Mayuli Ortega, vínculos con el narco mexicano y el fideicomiso investigado Costa Rica Próspera.
La asamblea cerrada realizada este domingo en Pavas volvió a colocar bajo la lupa al partido chavista Pueblo Soberano (PPSO), una organización política rodeada de sombras legales y escándalos internacionales. La agrupación controlada por Mayuli Ortega —exfuncionaria de Casa Presidencial y señalada por sus oscuros antecedentes en México— designó a Francisco Gamboa como su nuevo secretario general.
Partido chavista Pueblo Soberano bajo la sombra del narco
El nombre de Mayuli Ortega arrastra un pesado historial judicial desde territorio mexicano, una sombra que también alcanza al partido chavista Pueblo Soberano por el papel central que ella ocupa dentro de la agrupación. En su intento por suceder a su entonces esposo, Wenceslao Santiago Castro, exalcalde priista de Tecolutla cuestionado por narcotráfico, Ortega presentó documentación falsa ante el Organismo Público Local Electoral (OPLE) de Veracruz.
Para inscribirse, usó una credencial de votación ilícita de Quintana Roo, amparada por un acta de nacimiento que la ubicaba como mexicana nacida en Othón P. Blanco. Sin embargo, su pasaporte, tramitado ante la Secretaría de Relaciones Exteriores, revela su verdadera nacionalidad costarricense.
Este intento de fraude electoral, en el contexto de un matrimonio vinculado al narcotráfico, marca los orígenes políticos de quien hoy pretende influir en el rumbo costarricense a través de un partido satélite de Rodrigo Chaves.
En la misma asamblea del Partido Pueblo Soberano, fueron nombrados como tesorero propietario Carlos Vásquez Landergreen y como tesorero suplente Raúl Zamora Trejos.
Pero el rastro de irregularidades no termina allí. Carlos Vásquez Landergreen fue director del polémico fideicomiso Costa Rica Próspera, actualmente bajo investigación del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y la Fiscalía General por presunto financiamiento ilegal de la campaña presidencial de Rodrigo Chaves.
Las conexiones entre Pueblo Soberano, Mayuli Ortega, el fideicomiso Costa Rica Próspera y el círculo cercano al oficialismo profundizan las sospechas de estructuras paralelas de financiamiento y operación política al margen de la legalidad. Ortega, por su parte, mantiene su discurso evasivo al ser consultada por medios de comunicación sobre el rol del PPSO en los próximos comicios: “Este es un partido chavista como muchos otros movimientos”, se limitó a decir.
Con estos antecedentes, el Partido Pueblo Soberano no solo exhibe una filiación ideológica con el chavismo, sino que proyecta además un modelo importado de prácticas políticas contaminadas por los peores vicios: fraude electoral, conexiones con el narcotráfico y estructuras financieras opacas, hoy bajo lupa judicial.
