“Relación sexual normal con una menor de 14 años”
El argumento de Villalobos ante los tribunales.
El 28 de noviembre de 2022, el Tribunal Penal de Heredia condenó a 34 años de prisión a un pastor evangélico de 55 años por tres delitos de abuso sexual, uno de violación calificada y uno de tentativa de violación. La víctima era una niña de 14 y 15 años al momento de los hechos, ocurridos entre 2011 y 2012, cuando su familia visitaba la iglesia liderada por el hoy sentenciado. Los abusos ocurrieron en la casa del agresor y durante una gira religiosa en Limón.
La defensa del pastor estuvo a cargo de José Miguel Villalobos, abogado conocido por representar a narcotraficantes, asesinos y violadores. En este caso, su estrategia fue tan escandalosa como reveladora: en la apelación argumentó que el hombre mantenía una “relación sexual normal” con la menor, intentando minimizar el crimen y presentar los hechos como un vínculo consentido, en lugar de una relación abusiva.
Los jueces fueron categóricos: en la sentencia del expediente 14-002173-0369-PE se estableció que el pastor aprovechó la vulnerabilidad de la niña para cometer los delitos cuando no había nadie más con ellos. El 4 de mayo de 2023, el Tribunal de Apelación del Tercer Circuito Judicial de Alajuela rechazó los tres motivos de impugnación planteados por Villalobos y confirmó la condena.
Lea También: Candidaturas de Pueblo Soberano: Sobresueldos, narco vínculos y deudas millonarias en las listas de Chaves
La pregunta es inevitable: ¿Qué clase de persona considera “normal” una relación sexual entre un hombre de 55 años y una menor de 14? Esa es la ética y el criterio del hombre que hoy pretende ser diputado por Pueblo Soberano, el mismo partido cuestionado por sus vínculos con el crimen organizado y su desprecio por la dignidad humana.
Villalobos ha hecho carrera defendiendo a los peores delincuentes del país, pero este caso revela su escala de valores: justificar el abuso de una menor para proteger a un cliente condenado. Ahora busca un puesto en la Asamblea Legislativa. ¿Defenderá al pueblo o a los mismos intereses que le han pagado millones por proteger lo indefendible?












