La Juventud Liberacionista pidió a la bancada del PLN votar contra el Expediente 23.414, al advertir que la llamada Ley de Armonización debilitaría al ICE, favorecería a grandes consumidores privados y pondría en riesgo la soberanía energética nacional.
La “Armonización” del Sistema Eléctrico Nacional, presentada como una reforma para modernizar el sector eléctrico costarricense, recibió un fuerte rechazo de la Juventud Liberacionista, que la considera una amenaza directa contra el Instituto Costarricense de Electricidad, el modelo solidario de servicio público y la estabilidad tarifaria de familias y PYMES.
En el documento El Expediente 23.414 y la defensa del Instituto Costarricense de Electricidad, el Directorio Nacional de la Juventud Liberacionista sostiene que la llamada Ley de Armonización no representa una simple actualización técnica, sino una transformación profunda del sistema eléctrico nacional. Según el análisis, el proyecto abriría mayor espacio a generadores privados y grandes consumidores, debilitando la planificación pública que ha permitido al ICE garantizar cobertura, estabilidad y soberanía energética.
Armonización eléctrica bajo presión política
El comunicado plantea que el Expediente 23.414 no debe leerse únicamente como una reforma técnica. Para la Juventud Liberacionista, la discusión toca el corazón histórico del Partido Liberación Nacional, pues el ICE fue una de las grandes conquistas institucionales surgidas del proyecto socialdemócrata costarricense.
Desde esa perspectiva, apoyar la Armonización eléctrica sería contradecir la tradición política que defendió la intervención del Estado en sectores estratégicos para garantizar justicia social, desarrollo nacional y acceso universal a servicios esenciales.
La Juventud Liberacionista advierte que el proyecto podría convertir la electricidad en una mercancía sujeta a la lógica del mercado, afectando especialmente a quienes no tienen capacidad de negociar tarifas especiales: hogares, pequeñas empresas y comunidades rurales.
El riesgo para tarifas, ICE y soberanía energética
Uno de los puntos más fuertes del documento es el impacto tarifario. La organización señala que, si los grandes consumidores acceden directamente al mercado mayorista, dejarían de contribuir proporcionalmente a los costos fijos del sistema eléctrico. Esos costos no desaparecerían; serían trasladados al resto de usuarios.
El análisis también cuestiona la creación del ECOSEN, un nuevo ente que asumiría funciones estratégicas que hoy cumple el ICE. Para la Juventud Liberacionista, esto podría duplicar estructuras, crear nuevos costos operativos y debilitar el control integrado del sistema eléctrico.
La crítica de fondo es clara: la Armonización no fortalecería al ICE, sino que fragmentaría sus competencias y abriría espacios de negocio para actores privados.
Juventud Liberacionista pide al PLN votar contra el proyecto
En sus conclusiones, la Juventud Liberacionista rechaza el Expediente 23.414 en su totalidad, al considerar que amenaza la misión de servicio público del ICE, la estabilidad tarifaria y la soberanía energética del país.
Además, denuncia que la propuesta favorece estructuralmente a grandes consumidores y generadores privados, trasladando costos al resto de la población. También advierte sobre riesgos constitucionales señalados por la Procuraduría General de la República y por Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa.
La organización exige una agenda legislativa alternativa para fortalecer al ICE mediante autonomía financiera, gobernanza transparente, inversión renovable y electrificación rural. Asimismo, llama directamente a la bancada del Partido Liberación Nacional a votar contra la Ley de Armonización y a impulsar una reforma energética coherente con los valores fundacionales del partido.
Finalmente, invita a la ciudadanía a informarse, debatir y defender al ICE como patrimonio colectivo del país.
La Juventud Liberacionista cierra su posición con una idea central: el ICE no es una empresa del gobierno, sino una institución del pueblo costarricense.