✍️ Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli | Columna de opinión | Con Fisga
Zurdos fue la palabra utilizada desde el poder para señalar a quienes piensan distinto. El Dr. Óscar Aguilar Bulgarelli recoge el término y responde desde la historia política y las luchas sociales de Costa Rica.
La palabra zurdos vuelve así al centro del debate político costarricense, no como una categoría ideológica precisa, sino como una etiqueta utilizada para descalificar. Desde esa provocación, Óscar Aguilar Bulgarelli repasa Con Fisga las luchas que marcaron al país y reivindica a quienes, desde distintas corrientes, han defendido la institucionalidad, la soberanía y las conquistas sociales de Costa Rica.
Zurdos: de la descalificación política a la defensa de Costa Rica
En aquellos amargos días de la Guerra Fría, y todavía en vigencia el vergonzoso segundo párrafo del artículo 98 de la Constitución, que de hecho y de derecho proscribía la existencia del Partido Comunista, endilgar a alguna persona o movimiento el adjetivo de… ¡comunista! era casi condenarlo al ostracismo, pues imperaba la política del miedo. Ser comunista era casi ser hermano del “mismitico” demonio; todo gracias a las heridas dejadas por la Guerra Civil de 1948 y los acomodos internacionales de la Guerra Fría.
Pero hoy todo eso ha pasado. Seguir con ese telele de comunistas o “zurdos” es trasnochado y anacrónico.
Por eso, cuando el ministro de Justicia, don Gabriel Aguilar, dijo que tenía “identificados a los zurdos de clóset que ya tenemos identificados y se reunieron un día de estos”, no solo fue una ofensa a la libertad que debe imperar en una democracia, sino una demostración de su conocida inmadurez, ignorancia o prepotencia política, digna de la mejor causa fascista.
Vamos a tratar de explicarle algo, tal vez entienda.
Después de acabada la Guerra Fría, a fines de la década de los años 80, ya no tiene sentido hablar, ni ideológica ni históricamente, de comunismo. El mundo se dividió entre un capitalismo salvaje —como lo llamó Juan Pablo II, para que no crea que es una calificación comunista— defendido por aquellos que, dentro del llamado neoliberalismo y la globalización, querían un mercado libre, un mundo financiero desbocado y totalmente desregulado, sin un Estado que le pusiera límites a sus ambiciones. Obviamente, ellos agruparon a la vieja derecha.
Frente a ellos surgieron movimientos de muy distinto origen ideológico, opuestos a los planes de entrega de los diferentes países. Se organizaron para luchar contra las desregulaciones, la venta de activos del Estado, la entrega de recursos naturales, los favores fiscales a favor de empresas extranjeras y, sobre todo, para evitar la pérdida de muchos logros y leyes sociales que habían costado hasta la sangre de miles de trabajadores.
En Costa Rica, esas luchas llevaron a que socialistas, socialdemócratas, socialcristianos —los de verdad—, comunistas, cooperativistas, sindicalistas y diferentes grupos ciudadanos nos uniéramos a luchar por Costa Rica en acontecimientos como el famoso COMBO DEL ICE y luego contra el TLC.
Sí, don Gabriel: todos esos éramos zurdos… y lo seguimos siendo, a mucha honra.
Y QUIERE SABER DÓNDE NOS REUNIMOS: ¡EN LA CALLE!
El pasado 6 de agosto tomamos la Plaza de la Democracia, la Avenida Segunda y muchos otros sitios a lo largo y ancho del país. Ese día, luchadores contra el COMBO y el TLC nos reencontramos, nos volvimos a ver de frente, nos saludamos y abrazamos.
Pero, ¿sabe qué fue lo más hermoso? No solo estábamos aquellos que dimos esas luchas hace 25 años. No. Estaban miles de jóvenes que muchos creímos que no se interesaban por la Patria y que, con su presencia, nos dijeron: están equivocados, aquí estamos.
Sí, don Gabriel, doña Laura y Rodrigo Chaves: Costa Rica no está sola. El 70% de costarricenses que no votaron por ustedes, ni hemos dejado que su odio hacia la Patria nos contamine, estamos en la lucha porque nosotros SÍ AMAMOS A COSTA RICA.
No somos de los que aceptamos pactos secretos de escudos militares o agencias de espionaje, ni acompañamos a quienes encabezan movimientos antidemocráticos y fascistas en América Latina, que hacen peligrar NUESTROS VALORES.
Por ejemplo, hoy el presidente Trump dijo que la Doctrina Monroe marca la política exterior de Estados Unidos y que, por eso, EL DOMINIO de ese país en el hemisferio occidental no se discute. Pues aquí no vamos a permitir que viejos conceptos ya superados de imperialismo vengan a arrebatarnos lo que es nuestro y la paz.
Sí, hoy a los costarricenses que defendemos la Constitución, las leyes, las instituciones que nos dan el Estado Libre de Derecho, la soberanía nacional y la paz nos pueden llamar zurdos… ¡PERO NO VENDIDOS!
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Antes de Zurdos… pero no vendidos, Óscar Aguilar Bulgarelli puso la mirada sobre otra práctica que considera peligrosa para la democracia: convertir el secreto de Estado en secretismo de gobierno.