Santa Rosa y el nuevo vasallaje político en América Latina

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✍️ Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli | Columna de opinión | Con Fisga

A 170 años de la Batalla de Santa Rosa en Costa Rica, una reflexión crítica sobre la soberanía, la dignidad política y el papel de los gobernantes latinoamericanos en la actualidad.

La Batalla de Santa Rosa en Costa Rica no solo representa una de las gestas más importantes en la defensa de la soberanía nacional, sino que hoy sirve como espejo para analizar el comportamiento de las élites políticas latinoamericanas frente a nuevas formas de poder e influencia en la región.

La Batalla de Santa Rosa en Costa Rica y el contraste con la actualidad

Hace 170 años, un ejército costarricense —compuesto en parte por hombres improvisados y en parte por fuerzas mejor preparadas militarmente, pero ambos con armas modernas para la época adquiridas mediante crédito externo— se enfrentó a la horda filibustera de William Walker, que venía con el propósito de robarnos la soberanía y la independencia.

Sí, aquel ejército de soldados y ciudadanos antepuso a sus intereses personales el de la Patria y arriesgó sus vidas. Y aquel 20 de marzo de 1856, en la Batalla de Santa Rosa, cayeron los primeros héroes, hoy lamentablemente olvidados. Eso debe llenarnos de vergüenza.

Pero no tanto como lo acontecido hace dos semanas en las tierras del emperador norteamericano, a donde llevó a una docena de presidentes latinoamericanos, no solo a rendirle pleitesía, sino a aceptar dócilmente las disposiciones del imperio.

Una alianza militar —así reconocida por Trump y sus nuevos vasallos— que, bajo la excusa de “colaborar” en la lucha contra el narcotráfico, abre las puertas de par en par para que haya una intervención armada en cualquier país, por quítame ahí esas pajas. Y lo más grave: con la complacencia, el disimulo y hasta la cobardía de muchos que no son dignos herederos de los héroes de Santa Rosa.

Esto me llevó a recordar que, hace exactamente once meses, en abril del año pasado, cuando Mr. Trump estableció una serie de impuestos urbi et orbi para todos aquellos artículos que fueran importados por los Estados Unidos, ante las dudas de que aquello pudiera representar un rompimiento de las reglas del comercio internacional impuestas con la globalización, el pichón de emperador dijo que no, que ya muchos gobernantes estaban pidiéndole cita para ir a besarle el culo; así lo dijo literalmente.

En otros tiempos, el rey veía desfilar a nobles y plebeyos ante sí para que, en señal de vasallaje, le besaran su anillo.

Hoy Trump los espera —o los lleva a la Florida— para que le rindan obediencia, vendan a sus pueblos y entreguen su dignidad, ante la mirada estupefacta de un continente entero.

Los tiempos han cambiado. Ya no se lucha por resguardar la independencia y la soberanía como en la Batalla de Santa Rosa; ahora los gobernantes, entre ellos Chaves, desfilan para besarle el anillo al que se cree el emperador del nuevo imperio… pero no el de su mano, sino en la nueva versión que ideó Trump para exigir el vasallaje.

Recordar Santa Rosa no es un acto simbólico: es un deber histórico frente a quienes hoy parecen haber olvidado lo que significa defender la soberanía.
Este Paisano
Este Paisano
Erick Sojo Marín, “Este Paisano”, es fundador y director de Radio Zurqui. Periodista digital y comunicador político con amplia experiencia en análisis nacional e internacional. Defensor del periodismo independiente, la libertad de expresión y la institucionalidad democrática.