Las democracias no mueren de la noche a la mañana. Y la democracia costarricense ya venía enferma… pero fue en las elecciones del 2022 cuando empezó a morir. Con la elección de Rodrigo Chaves como presidente de Costa Rica, la democracia costarricense entró en cuidados paliativos… y de ahí nunca salió.
La muerte de la democracia costarricense no ocurrió de forma repentina. Fue un proceso lento, progresivo y sistemático que tuvo su punto de quiebre en el año 2022, con la llegada de Rodrigo Chaves al poder.
Inicio de la muerte de la democracia costarricense
Desde que Rodrigo Chaves asumió la presidencia de la República, aquel nefasto 8 de mayo del 2022, empezó a golpear la democracia costarricense: atacando a la prensa, tratándola de “ratas”, “canallas”, “sicarios” y cualquier otro improperio que tuviera a bien lanzar.
La base de toda democracia es una prensa libre, independiente y crítica. Pero Rodrigo Chaves se encargó de silenciar a la prensa crítica y de beneficiar a medios como Trivisión, OPA y Repretel. También impulsó portales y páginas de Facebook dedicadas a aplaudir cada insulto y cada exabrupto contra el aparato estatal.
No sorprende entonces que deje al país en la posición 38 del ranking de libertad de prensa elaborado por Reporteros Sin Fronteras. Cuando Chaves asumió el poder, Costa Rica ocupaba la posición 8.
Ataques sistemáticos a las instituciones
Pero el golpe a la democracia costarricense no se detuvo ahí. Cada miércoles, desde su podio, el presidente atacó a toda institución que se opusiera a sus designios.
No hubo quien no fuera víctima de sus gritos, sus ofensas y sus calumnias: Marta Acosta, contralora de la República; Rodrigo Arias, presidente legislativo; Orlando Aguirre, presidente de la Corte. Magistrados, diputadas… incluso Sonia Rojas, diputada liberacionista, fue atacada por Chaves hasta que le dio su adhesión. Ahí sí, pasó a ser alabada.
Fueron cuatro años en los que Rodrigo Chaves, desde su tribuna, convocó marchas contra el Poder Judicial. Cuatro años golpeando la democracia e incitando a la toma de instituciones. Cuatro años donde sus allegados financiaron vallas contra el Poder Judicial, como lo hizo el venezolano Boris Marchegiani.
La maquinaria de propaganda
No importó cuánto, desde la oposición, desnudáramos el relato de Casa Presidencial. Sus operadores en redes sociales estaban bien organizados y contaban con amplios recursos económicos para imponer su narrativa.
Desde Presidencia se lanzaba un mensaje… y de inmediato cientos de perfiles en redes sociales lo replicaban, sin importar si era una mentira burda. A esos perfiles se sumaron medios como OPA, Trivisión, Multimedios y otros operadores que terminaron de asesinar a la democracia costarricense.
El punto de quiebre: 2026
Y este 5 de mayo del 2026 pasará a la historia como el día en que la democracia costarricense puso el último clavo sobre su propio ataúd.
El pasado 1 de febrero, Laura Fernández ganó la presidencia de la República en primera ronda con un 48% de los votos válidos, pero apenas un 33% del padrón electoral total. Aun así, el sistema democrático costarricense le permitió ser proclamada presidenta y obtener 31 diputaciones.
Con esa mayoría, hoy el directorio legislativo está completamente en manos del chavismo.
La concentración del poder
Y veamos los nombres que muchas veces pasan desapercibidos.
En la presidencia de la Asamblea Legislativa está Yara Jiménez Fallas, quien entre 2022 y 2026 fue secretaria del Consejo de Gobierno durante la administración de Rodrigo Chaves. Es decir, una figura directamente vinculada al Poder Ejecutivo.
Además, Yara Jiménez es esposa de Cilian Alberto Cuadra Chavarría, nombrado por Rodrigo Chaves de manera espuria en la junta directiva del Banco Nacional.
En el Poder Ejecutivo tenemos a Laura Fernández, quien fue subordinada de Chaves en al menos dos ministerios. Incluso, tras ganar la elección, regresó a ocupar el cargo de ministra de la Presidencia durante los meses de transición.
Es decir: dos subordinadas de Rodrigo Chaves presidirán dos de los tres poderes de la República.
El control de los medios
Según informantes de Radio Zurquí, el plan sería aún más ambicioso: presionar al Grupo Nación mediante Tributación para forzar la venta del medio a un conglomerado extranjero y así controlar la línea mediática del país. Ya Canal 7 cedió al retirar a Ignacio Santos.
Y cuando se suma el hecho de que miembros de la junta directiva de La Nación perdieron su visa estadounidense en medio de supuestas negociaciones entre Chaves y el gobierno norteamericano, las dudas crecen… aunque aún falten pruebas concluyentes.
El acto final
El 8 de mayo, cuando formalmente Chaves “traspase” el poder a Laura Fernández, lo que veremos será un acto circense.
Porque quien gobernará será Rodrigo Chaves… desde atrás.
Para eso colocó a sus subordinadas en posiciones clave.
