El Tribunal reafirma la solidez democrática del país y aclara que ningún actor extranjero tiene injerencia en los procesos electorales costarricenses
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) emitió este jueves un pronunciamiento contundente tras la convocatoria realizada por un subcomité del Congreso de Estados Unidos a la embajadora costarricense en Washington, Catalina Crespo, con el fin de referirse al eventual levantamiento de la inmunidad presidencial.
El organismo electoral recalcó que la estabilidad política y la calidad democrática de Costa Rica descansan, precisamente, en la independencia y la autoridad constitucional del TSE sobre los procesos electorales del país.
Costa Rica: una democracia sólida respaldada por instituciones fuertes
El TSE recordó que Costa Rica ocupa el lugar 18 en el ranking mundial de democracias plenas, según el Democracy Index de The Economist (2025).
Ese posicionamiento, señala la institución, es resultado directo de la conducción autónoma, técnica y transparente de los procesos electorales, así como de su misión constitucional de proteger los derechos políticos de la ciudadanía.
La convocatoria es un acto político sin incidencia en Costa Rica
El Tribunal fue enfático: la solicitud de información impulsada por representantes extranjeros no tiene ningún efecto jurídico o procedimental dentro del sistema electoral costarricense ni en el trámite de levantamiento de inmunidad del Presidente de la República.
Levantamiento de inmunidad no es destitución: es una etapa procesal
La institución aclaró que la eventual apertura de un procedimiento de levantamiento de inmunidad no constituye una destitución, sino un requisito previo para determinar la viabilidad de iniciar un proceso.
El TSE garantizó que, llegado el momento, respetará rigurosamente el debido proceso, las garantías jurídicas y los plazos que correspondan en sede electoral.
Respeto total a la separación de poderes y al rol de la Asamblea Legislativa
El Tribunal subrayó que cualquier decisión sobre levantar o no la inmunidad recae en la Asamblea Legislativa, cuyos miembros actúan en representación legítima del pueblo.
Asimismo, insistió en que deben considerarse las variables jurídico-políticas propias de este tipo de decisiones, siempre dentro del marco del Estado de Derecho.
Un mensaje institucional de autoridad y serenidad
Con este pronunciamiento, el TSE reafirma su papel como columna vertebral de la democracia costarricense y manda una señal clara:
🔹 Ningún actor extranjero puede condicionar, alterar o influir en los procesos electorales del país.
🔹 Las reglas, los tiempos y las decisiones en materia electoral son y seguirán siendo exclusivamente costarricenses.
🔹 Las instituciones democráticas continúan funcionando con independencia, firmeza y transparencia.






