Una fuente interna denuncia que Sergio Valverde habría concentrado las decisiones de las Obras del Espíritu Santo mediante una junta directiva que aprobaría operaciones sin documentación suficiente. El testimonio también revela presuntas anomalías en las actas y cuestionamientos sobre la venta millonaria de propiedades.
SAN JOSÉ, COSTA RICA. Nuevos testimonios recibidos por Radio Zurqui ponen bajo cuestionamiento el funcionamiento de la junta directiva de la Asociación Obras del Espíritu Santo (AOES) y el poder que ejerce su presidente, el sacerdote Sergio Valverde Espinoza, sobre las decisiones administrativas, financieras y patrimoniales de la organización.
Una fuente con conocimiento directo de los procedimientos internos denuncia que la junta directiva habría terminado funcionando como un órgano que aprueba las decisiones presentadas por el sacerdote Sergio Valverde, sin conocer necesariamente los documentos que respaldan operaciones relacionadas con vehículos, terrenos, propiedades y otros bienes.
Las declaraciones, contenidas en dos grabaciones originales en poder de Radio Zurqui, describen presuntas prácticas de manipulación, reuniones realizadas fuera de la periodicidad establecida y aprobaciones patrimoniales que, según el testimonio, no estarían sometidas a una revisión suficientemente rigurosa.
Por temor a posibles represalias, la fuente solicitó a Radio Zurquí mantener su identidad bajo estricta reserva. En sus declaraciones expresa preocupación por las consecuencias que podría enfrentar al revelar información sobre el funcionamiento interno de las Obras del Espíritu Santo y el poder que, según su testimonio, ejerce Sergio Valverde dentro de la organización. Este medio resguarda las grabaciones originales y protege la identidad de la persona denunciante.
Sergio Valverde y las actas de una junta que casi no se reúne
Uno de los aspectos más graves del testimonio está relacionado con la elaboración de las actas de la junta directiva.
Según la fuente, los estatutos de la asociación establecerían reuniones dos veces al mes. Sin embargo, sostiene que las sesiones se realizan cada cuatro o cinco meses.
Durante esos encuentros, afirma, se completarían hasta cuatro, cinco o seis actas correspondientes a períodos anteriores.
La denuncia plantea serias interrogantes sobre cómo se documentan los acuerdos y si las actas reflejan fielmente las sesiones y decisiones que supuestamente respaldan.
¿Se están documentando tardíamente reuniones que efectivamente ocurrieron o se están elaborando actas correspondientes a sesiones que nunca se celebraron?
La diferencia es fundamental para determinar la regularidad de los acuerdos y las responsabilidades de quienes los suscriben.
La junta levantaría la mano sin conocer los documentos
El testimonio también cuestiona directamente la manera en que Sergio Valverde obtiene las aprobaciones necesarias para realizar operaciones en nombre de la asociación.
De acuerdo con la fuente, el sacerdote Valverde llega a las reuniones acompañado de funcionarios, expone los asuntos que necesita resolver y solicita a los integrantes de la junta directiva que levanten la mano para autorizar sus propuestas.
Según la denuncia, los directivos no reciben necesariamente los documentos relacionados con las transacciones que están aprobando.
La fuente sostiene que esta práctica se extiende a decisiones sobre ventas de vehículos, propiedades, terrenos y otras operaciones patrimoniales.
El señalamiento es particularmente relevante porque la junta directiva debería ejercer una función efectiva de supervisión y no limitarse a aprobar automáticamente las solicitudes de quien preside la organización.
Esta nueva denuncia adquiere una dimensión especial al relacionarla con una investigación anterior de Radio Zurquí, en la que documentamos el poder generalísimo sin límite de suma otorgado a Sergio Valverde, con restricciones que exigen aprobación de la junta directiva para disponer de bienes y derechos.
La pregunta ahora es inevitable: ¿qué valor tiene ese mecanismo de control si quienes deben aprobar las operaciones no reciben la información necesaria para evaluarlas?
Denuncian presunta manipulación y concentración de poder
La fuente también asegura que dentro de la organización se habría desarrollado una dinámica de poder que limita la independencia de sus integrantes.
De acuerdo con su relato, Sergio Valverde habría logrado influir de tal manera sobre la junta directiva que sus solicitudes terminan siendo aprobadas sin mayores cuestionamientos.
La persona denunciante incluso reconoce que quienes participan en las decisiones le han otorgado a Valverde amplias facultades para administrar las operaciones institucionales.
También describe un ambiente de temor y preocupación a raíz de las investigaciones periodísticas sobre las Obras del Espíritu Santo.
Según su versión, Valverde habría transmitido a los directivos que no debían preocuparse por las publicaciones mientras no existieran denuncias formales, presentándose como quien asumiría las consecuencias de los cuestionamientos.
Estas declaraciones no constituyen prueba independiente de coacción o manipulación deliberada, pero sí abren un debate sobre la autonomía de la junta directiva y la concentración de las decisiones en una sola figura.
Una junta directiva que desconoce los detalles de las operaciones que aprueba difícilmente puede ejercer un control efectivo sobre el patrimonio institucional.
Propiedades en El Coyol: denuncian una venta superior a ₡200 millones
Otro de los señalamientos que Radio Zurquí considera necesario investigar corresponde a una presunta operación inmobiliaria relacionada con terrenos ubicados en El Coyol de Alajuela.
La fuente sostiene que determinadas propiedades habrían sido donadas por el Gobierno a las Obras del Espíritu Santo y que posteriormente se habrían vendido por una suma superior a los ₡200 millones.
Según el testimonio, los ingresos de esa operación estarían relacionados con la construcción de las torres que impulsa la asociación.
Sin embargo, también cuestiona la forma en que se habrían administrado esas decisiones y el conocimiento que tenía la junta directiva sobre las operaciones.
Radio Zurquí todavía no ha confirmado cuáles son las fincas involucradas, qué institución habría realizado la donación, bajo qué condiciones se efectuó ni quién autorizó la supuesta venta.
Tampoco existe evidencia suficiente para afirmar que esa eventual transacción constituyera una actuación ilegal.
Lo que sí resulta indispensable esclarecer es cómo se autoriza la disposición de propiedades de una asociación que recibe donaciones y apoyos públicos, y cómo se documenta el destino de esos recursos.
Un patrimonio millonario bajo cuestionamiento
Esta denuncia se suma a la investigación patrimonial publicada anteriormente por Radio Zurquí sobre las Obras del Espíritu Santo.
En aquella entrega examinamos registros de bienes inmuebles y vehículos vinculados a la asociación, con valores fiscales que, en conjunto, superaban los ₡2.000 millones.
La nueva fuente también hace referencia a otras propiedades que habrían sido incorporadas a los reportes patrimoniales de la organización, además de cuestionar los mecanismos mediante los cuales se administran y registran determinadas donaciones.
Es importante distinguir la existencia de un patrimonio institucional de cualquier supuesto manejo irregular.
Que una organización social posea propiedades, reciba donaciones o desarrolle grandes proyectos inmobiliarios no constituye por sí mismo una irregularidad.
Pero cuando se trata de recursos destinados a la asistencia social, resulta indispensable que las decisiones estén debidamente documentadas y sometidas a controles efectivos.
La transparencia no puede depender de una sola persona
La labor social desarrollada por las Obras del Espíritu Santo no exime a sus autoridades de rendir cuentas sobre el funcionamiento administrativo y patrimonial de la organización.
Tampoco la confianza depositada en un sacerdote puede sustituir los controles que corresponden a una junta directiva.
Las denuncias recibidas describen una estructura en la que Sergio Valverde concentraría las decisiones, mientras los órganos responsables de supervisarlas podrían estar actuando sin información suficiente.
Corresponde ahora establecer, mediante documentos y explicaciones verificables, si esas prácticas ocurrieron y si son compatibles con los estatutos y las obligaciones de la asociación.
Porque cuando se administran propiedades millonarias, donaciones y recursos destinados a poblaciones vulnerables, la transparencia no puede ser una simple declaración de buenas intenciones.
Debe demostrarse con actas, documentos, controles y rendición de cuentas.
Radio Zurquí | La Voz Desde El Exilio
Nota editorial: Este medio protege la identidad de la fuente por razones de seguridad. Los testimonios contienen denuncias que requieren corroboración documental y no constituyen, por sí mismos, prueba de responsabilidad penal o administrativa.