Según una comunicación oficial divulgada a medios, Acosta asumió el cargo de jefe de prensa de esa cartera. El dato adquiere relevancia porque Acosta es es dueño del medio digital Qué Torta, una plataforma que durante años publicó contenido político de fuerte confrontación pública.
Una nota que vuelve al presente
El caso toma un giro particular por una publicación realizada por Qué Torta el 21 de enero de 2020, titulada: “Informe prueba que candidata del partido Republicano a Muni de Goicoechea veía cintas rojas con policletos”.
La nota se refería a Kattia Calvo Cruz, quien en ese momento era candidata municipal con el partido Republicano Socialcristiano y hoy ocupa una curul como diputada del chavismos.
En esa publicación, Qué Torta citó un informe de la Oficina de Asuntos Laborales del Departamento de Recursos Humanos de la Municipalidad de San José, en el que se señalaban conductas sexuales inapropiadas ocurridas cuando Calvo laboraba como supervisora de personal.
El contenido de aquella nota fue duro, directo y políticamente incómodo para una figura que años después terminaría vinculada al bloque oficialista.
Comunicación institucional o premio político
El nombramiento también coloca sobre la mesa otra discusión: la frontera entre comunicación institucional, propaganda política y clientelismo.
Un jefe de prensa de un ministerio debe servir a la institución, no a una corriente política. Su responsabilidad es garantizar información pública clara, transparente y accesible para todos los medios, sin castigos ni privilegios.
Por eso, cuando una persona proveniente de un medio señalado por su cercanía editorial con el oficialismo asume una posición de comunicación en el Estado, la pregunta sobre independencia no es caprichosa. Es necesaria.
Costa Rica necesita instituciones que comuniquen con transparencia, no estructuras públicas utilizadas como premio para operadores mediáticos afines al poder.
Un caso que Radio Zurquí seguirá documentando
Radio Zurqui dará seguimiento a este caso, especialmente a la permanencia o eventual eliminación de publicaciones previas de Qué Torta que puedan resultar incómodas para figuras hoy cercanas al Gobierno.
La permanencia de esos contenidos permitirá observar si el archivo editorial del medio se mantiene intacto después del nombramiento de Roberto Acosta como jefe de prensa del Ministerio de Justicia y Paz.
Si alguna publicación desaparece, también será un hecho relevante dentro de esta discusión sobre independencia editorial, memoria pública y relación entre medios digitales y poder político.
