El expresidente condena el trato inhumano del ICE y compara a Estados Unidos con Corea del Norte.
El expresidente y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez, rompió el silencio tras la muerte de Randall Gamboa Esquivel, el costarricense deportado desde Estados Unidos en grave estado de salud que falleció este domingo.
En un extenso mensaje publicado en sus redes sociales, Arias denunció la indiferencia del gobierno de Rodrigo Chaves ante un caso que, según dijo, “nos hace suponer que fue maltratado sin misericordia alguna” mientras permanecía bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Arias relató que Randall Gamboa, funcionario municipal de Pérez Zeledón, fue arrestado dos días después de ingresar a territorio norteamericano y permaneció detenido por meses antes de ser deportado “en estado vegetativo”. El exmandatario reprochó que el gobierno costarricense no haya exigido explicaciones oficiales a Washington por lo ocurrido.
Comparación con Corea del Norte
En una de las partes más duras de su pronunciamiento, Arias comparó la muerte de Gamboa con la del estudiante estadounidense Otto Warmbier, detenido en Corea del Norte y devuelto en coma a su país.
Crítica al sistema migratorio y al silencio oficial
Arias insistió en que la familia de Randall Gamboa “merece conocer la verdad” y lamentó que Costa Rica haya permanecido callada ante una violación flagrante de derechos humanos.






