Mientras gran parte del mundo vive en 2026, el calendario bizantino marca el año 7535. Este antiguo sistema no contaba el tiempo desde el nacimiento de Cristo, sino desde la fecha en que sus creadores situaron el origen del mundo.
Cada 1.º de setiembre comienza un nuevo año dentro de aquella cronología. La cifra parece propia de una historia fantástica, pero durante siglos fue utilizada para fechar documentos, organizar asuntos administrativos y ubicar los acontecimientos dentro de una visión cristiana de la historia.
¿Quiénes eran los bizantinos?
Los bizantinos fueron los habitantes del Imperio romano de Oriente, cuya capital era Constantinopla, la actual Estambul. Este imperio sobrevivió durante casi mil años después de la desaparición del Imperio romano de Occidente y terminó en 1453, cuando la ciudad cayó ante los otomanos.
Aunque actualmente los llamamos bizantinos, ellos no empleaban ese nombre para identificarse. Se consideraban romanos y entendían su imperio como la continuación legítima de Roma. Con el paso de los siglos, el griego se convirtió en su lengua predominante y el cristianismo ocupó un lugar central en su cultura, su política y su manera de interpretar el tiempo.
El término “bizantino” fue adoptado posteriormente por los historiadores y procede de Bizancio, la antigua ciudad griega sobre la cual Constantino fundó Constantinopla.
El año contado desde la creación
El calendario bizantino se basaba en el calendario juliano, pero introducía dos diferencias fundamentales: el año comenzaba el 1.º de setiembre y su numeración partía de la supuesta creación del mundo.
A partir de cálculos realizados sobre la cronología de la versión griega del Antiguo Testamento, conocida como la Septuaginta, los estudiosos situaron la creación en el año 5509 antes de Cristo. A esta forma de contar el tiempo se le llamó Anno Mundi, expresión latina que significa “Año del Mundo”.
La cuenta permite entender fácilmente el año 7535:
5509 + 2026 = 7535
Sin embargo, existe un detalle importante. Como el año bizantino comienza el 1.º de setiembre, entre enero y agosto de 2026 correspondía el año 7534. El cambio al 7535 ocurre al comenzar setiembre.
Esta fecha no debe confundirse con una afirmación científica sobre la edad real del universo. Era una cronología religiosa construida a partir de la interpretación bíblica disponible en aquella época.
¿Por qué comenzaba en setiembre?
El origen se relaciona con la indicción, un ciclo administrativo y fiscal empleado en el mundo romano para organizar impuestos y periodos oficiales. La indicción de Constantinopla comenzaba el 1.º de setiembre, coincidiendo además con el cierre de las cosechas y el inicio de un nuevo ciclo agrícola.
El calendario fue utilizado oficialmente por el Imperio bizantino y también llegó a Rusia, donde permaneció vigente hasta que Pedro el Grande ordenó iniciar el año 1700 siguiendo la numeración cristiana. La Iglesia ortodoxa abandonó gradualmente la Era del Mundo, pero todavía conserva el 1.º de setiembre como comienzo de su año litúrgico.