Meta cerró nuevamente una página vinculada a Radio Zurquí y Este Paisano, en medio de una cadena de denuncias masivas, censura digital y ataques coordinados contra el periodismo ciudadano crítico del chavismo.
Paisanos y paisanas: Meta no cerró una página, cerró cuatro intentos de seguir informando
Erick Sojo, conocido como Este Paisano, ha sido opositor al poder desde su regreso a Costa Rica en el 2008, después de vivir en Estados Unidos desde el 2002.
En aquel momento abrimos una primera página de Facebook llamada ErickScritor. Desde ella siempre dijimos lo que pensábamos y muchas veces dijimos cosas sin pensarlas. Eran otros tiempos. Nos podíamos oponer al poder o decir aquello con lo que no estábamos de acuerdo sin temor a ser censurados.
Muchas veces hablé contra Laura Chinchilla sin que eso me llevara a temer por mi vida. De hecho, luego tuve la oportunidad de conocer a doña Laura y de parte de ella no hubo resentimientos por mis expresiones durante su gobierno.
Esa primera página la cerré voluntariamente cuando tenía alrededor de 5 mil seguidores. Fue entonces cuando empezó la era de Radio Zurqui, en el 2014.
Radio Zurqui inició como un medio cultural, de apoyo al folclore, la trova y la música de autor. Durante los gobiernos del PAC utilicé mi perfil personal para opinar contra el poder, sin que eso representara censura o peligro para mi vida.
De cara a la campaña presidencial del 2022, le di un giro a la página de Radio Zurqui, abierta en el 2014, y la convertí en una página política. Desde esa trinchera empecé, no a atacar al gobierno, sino a cuestionar al poder. Sí, tomé una posición radical contra la candidatura de Rodrigo Chaves, en quien vi un dictador en potencia.
Durante su gobierno no dejé de documentar cada mentira, cada acto de corrupción suyo, de su entorno y de su administración.
La página de Radio Zurqui llegó a 24 mil seguidores y vino el momento más duro hasta entonces: nos bajaron la página por denuncias de seguidores del chavismo, que prefieren la posverdad antes que la verdad documentada.
Ese golpe del 12 de abril del 2025 no nos derribó. Abrimos una nueva página, que llevamos a 30 mil seguidores, y el 1.º de diciembre de ese mismo año vino el segundo golpe: nos tumbaron nuevamente.
En el 2018 había abierto una página personal que había dejado de usar. En ese momento tenía 2 mil seguidores. Fue a esa página a la que le cambiamos el nombre y llamamos “Erick Sojo / Radio Zurquí”. Esa página la llevamos a 8.900 seguidores entre diciembre del 2025 y mayo del 2026.
Fue entonces cuando vino el tercer golpe. La cerraron nuevamente, pero no solamente la página. Junto a ella, Meta nos cerró el perfil personal desde el que se manejaba: un perfil abierto en el 2008, donde había memorias e historia, fotos personales y familiares que documentaban el crecimiento de mi hijo.
Con la fuerza que da saber que no mentimos y que documentamos cada noticia, abrimos otra página manejada desde un perfil personal creado en el 2023, llamado Rick Soho —nombre legalmente registrado en el TSE como parte de la identidad de Este Paisano—. Esa nueva página la abrimos el 7 de mayo y, en poco más de dos semanas, la llevamos a 1.800 seguidores.
Fue entonces cuando vino el cuarto golpe. El 26 de mayo, Meta cerró ese perfil y, junto con él, nuestra nueva página.
En todas las páginas que abrí siempre llegaron trolls a decir abiertamente que denunciaran la página de manera masiva. Incluso en grupos chavistas se hicieron “encuestas” para que fueran a denunciar nuestras páginas.
Todo esto se da en medio del contexto de mis denuncias documentadas sobre abuso de poder, autoritarismo y nexos del gobierno de Costa Rica con el crimen organizado.
Hoy, desde mi exilio, veo cómo páginas que difunden mentiras y desinformación crecen cada día en Costa Rica, mientras a nosotros se nos calla. Pero este exilio no nació únicamente de la censura digital. También nació de amenazas de muerte documentadas, de ataques coordinados y de trolls que llegaron hasta mi casa para incitar a otros a presentarse ahí y atacarnos. Cuando la persecución deja de ser virtual y toca la puerta del hogar, uno entiende que seguir informando no es terquedad: es una obligación con la verdad.
Por eso, Paisano y Paisana, si una de nuestras publicaciones le llega por WhatsApp o por algún medio como el portal Ko-fi, le pedimos respetuosamente: ayúdenos a compartirla en sus grupos de familiares y redes sociales.
Y si está dentro de sus posibilidades aportar económicamente por medio de PayPal, por favor hágalo.
El periodismo ciudadano no puede ser acallado por agendas de ultraderecha internacionales.
