✍️ Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli | Columna de opinión | Con Fisga
El historiador Óscar Aguilar Bulgarelli advierte sobre los riesgos de ejercer el poder desde la ignorancia, en un momento político marcado por discursos que evocan modelos autoritarios y decisiones de alto impacto institucional.
En una nueva entrega de su columna “Con Fisga”, el historiador Óscar Aguilar Bulgarelli plantea una reflexión crítica sobre recientes declaraciones en el escenario político costarricense y sus implicaciones para el sistema democrático. Con su estilo directo y sin concesiones, el autor aborda los peligros de normalizar discursos que, desde el desconocimiento o la temeridad, pueden abrir la puerta a decisiones autoritarias desde la ignorancia.
La peligrosa ignorancia en el poder político
No cabe duda que en la presente semana, días previos a la Semana Santa, han sucedido hechos que debemos tomarlos en cuenta con mucha especialidad en nuestras oraciones en estas fechas, para que Tatica Dios nos proteja de los diablos que se anuncian con tambores y clarines.
Recordemos que durante la campaña política, la entonces candidata Laura Fernández anunció con voz altisonante que ella no tendría empacho en declarar la suspensión de las Garantías Individuales, ignorando que para ello requiere la aprobación por 38 votos de la Asamblea Legislativa y, afortunadamente, los ciudadanos costarricenses solo le concedieron 31; es decir, le faltan 7 votos, por lo que espero no haya traidores en la nueva bancada del PLN, pues confío en los diputados del FA.
Como si lo anterior fuera poco, la presidenta electa Fernández declaró en un espacio emitido en YouTube que ella seguiría el modelo de Bukele y que para ello tendría la cárcel de seguridad y, obvio, llenarla de reos ilegalmente apresados, porque ese es el modelo bukeliano.
El problema, doña Laura, es que el tirano Bukele que usted tanto admira no solo ha llenado su famosa cárcel con miembros de las maras, sino también de periodistas, intelectuales, campesinos, empresarios y ciudadanos cuyo único delito ha sido denunciar y oponerse públicamente a los desmanes autoritarios, dictatoriales y fascistas de su amigo Nayib Bukele.
No es conveniente para nadie, y menos para una presidenta electa, hablar desde la ignorancia, que es atrevida, pero con poder es muy peligrosa, y más si es desde el poder, porque engendra polarización, decisiones equivocadas, injusticia y maldad.
Por eso, antes de persignarse esta Semana Santa ante la imagen de San Bukele, le aconsejo que aproveche esos días y no lea la Biblia, sino estos dos libros: “El Salvador de Bukele” y “Bukele: el rey desnudo”, para que no se embarque.
