Comprar un celular nuevo puede convertirse rápidamente en un golpe para el bolsillo. Los teléfonos de gama alta ya pueden costar tanto como una computadora y, aunque ofrecen cámaras extraordinarias, procesadores muy potentes y materiales premium, la realidad es que no todo el mundo tiene —ni necesita gastar— ese dinero.
Entonces aparece la pregunta verdaderamente útil: ¿Qué celular podemos comprar cuando el presupuesto es limitado pero tampoco queremos llevarnos a casa un aparato lento, con poca memoria o que tengamos que reemplazar en un año?
Buscamos dos opciones de marcas conocidas que ofrecen 5G, buenas pantallas, cámaras capaces, baterías grandes y características suficientes para las necesidades de la mayoría de las personas: el Samsung Galaxy A17 5G y el Redmi Note 15 5G.
Y encontramos algo interesante: gastar menos no significa necesariamente resignarse a tener un mal celular.
¿108 megapíxeles necesariamente toman mejores fotos que 50?
No.
Y este punto merece detenerse porque es una de las trampas más habituales al comprar un celular.
El Redmi Note 15 5G tiene una cámara principal de 108 MP, mientras que el Samsung Galaxy A17 5G utiliza una de 50 MP.
Eso no significa automáticamente que el Redmi tome fotografías dos veces mejores.
La calidad final depende también del tamaño y características del sensor, óptica, procesamiento de imagen, iluminación, estabilización y software.
Samsung tiene aquí una característica especialmente interesante: estabilización óptica de imagen en su cámara principal. El OIS ayuda a compensar pequeños movimientos al tomar una fotografía o grabar video y puede resultar particularmente útil cuando baja la luz.
Xiaomi, por su parte, ofrece 108 MP en la cámara principal, un ultra gran angular de 8 MP y capacidad para grabar video 4K a 30 cuadros por segundo en la versión que revisamos.
Para fotografías casuales, redes sociales, documentos, mascotas, familia o viajes, ambos teléfonos deberían cubrir las necesidades básicas de un usuario promedio.
Pero ninguno debe comprarse esperando el comportamiento fotográfico de un celular que cuesta tres o cuatro veces más.
La batería puede importar mucho más que tener el último procesador
Cuando hay poco presupuesto, existe otra pregunta que quizá sea más importante que cualquier benchmark: ¿llegará el celular vivo al final del día?
El Galaxy A17 5G incorpora una batería de 5.000 mAh. Samsung señala hasta 18 horas de reproducción de video bajo sus condiciones de prueba.
El Redmi Note 15 5G aumenta la capacidad hasta 5.520 mAh y admite carga de 45 W. Xiaomi además afirma que, en sus pruebas internas, la batería mantiene más del 80 % de su capacidad después de 1.600 ciclos completos de carga, aunque el resultado real dependerá considerablemente de los hábitos y condiciones de uso.
Para una persona que trabaja desde el teléfono, utiliza WhatsApp durante todo el día, consulta mapas, ve videos y permanece conectada a redes sociales, esa batería adicional y la carga más rápida pueden tener bastante valor.
Hay algo que no aparece tan bonito en la caja: las actualizaciones
Aquí llegamos a uno de los puntos que más deberían importar cuando el presupuesto es reducido.
Quien tiene dinero para cambiar de celular cada año quizá no se preocupe demasiado por cuánto tiempo recibirá actualizaciones.
Pero quien hace un esfuerzo para comprar un teléfono probablemente quiera conservarlo durante varios años.
Samsung promete para el Galaxy A17 5G seis generaciones de actualizaciones del sistema operativo y seis años de actualizaciones de seguridad desde su lanzamiento global. La propia ficha del equipo señala soporte de seguridad hasta agosto de 2031.
Eso convierte al soporte en uno de los argumentos más importantes del Samsung.
Xiaomi también anuncia seis años de actualizaciones de seguridad para el Redmi Note 15 5G.
En un celular económico, poder seguir recibiendo parches de seguridad durante años es mucho más importante de lo que parece, especialmente porque cada vez utilizamos más el teléfono para banca, compras, documentos, contraseñas y comunicaciones personales.
Redmi tiene otra ventaja: resistencia y algunos extras
El Redmi Note 15 5G cuenta con certificación IP66 contra polvo y agua bajo las condiciones de laboratorio establecidas por el fabricante.
El Galaxy A17 5G posee certificación IP54, diseñada principalmente para proteger frente al polvo y salpicaduras bajo condiciones específicas. Samsung también incorpora Gorilla Glass Victus en la parte frontal.
Ninguna certificación debería interpretarse como una invitación a meterse a una piscina con el teléfono, y los propios fabricantes advierten que la resistencia puede disminuir con el desgaste.
Pero para un aparato que probablemente acompañará a su propietario todos los días durante años, cualquier protección adicional suma.
Antes de comprar un celular barato, revise esto
Hay una última advertencia.
Los precios, cantidades de RAM, almacenamiento, colores, cargadores incluidos e incluso algunas funciones pueden cambiar según el país y la versión comercializada.
Por eso no conviene comprar únicamente porque apareció una promoción con letras enormes anunciando “108 MP”, “8 GB de RAM” o “5G”.
Revise el modelo exacto.
Compruebe cuánta memoria interna incluye.
Verifique que sea compatible con las bandas utilizadas por su operador.
Confirme si el cargador viene dentro de la caja.
Y compare el precio final con otros celulares del mismo rango.
Porque un celular barato deja de ser barato si debemos reemplazarlo pocos meses después.
No necesitas gastar una fortuna
Quizá esa sea la principal conclusión.
Un iPhone, un Galaxy S de gama alta, un Honor premium o cualquier otro teléfono de más de mil dólares puede ofrecer mejores cámaras, procesadores mucho más rápidos, materiales superiores y funciones avanzadas.
Pero millones de personas solamente necesitan un celular que haga bien las cosas esenciales: llamar, utilizar WhatsApp, tomar fotografías, navegar, trabajar, consumir contenido, entrar al banco y llegar al final del día sin buscar desesperadamente un enchufe.
Para ese usuario, el Galaxy A17 5G y el Redmi Note 15 5G demuestran que existe vida muy por debajo de los precios de la gama alta.
Y cuando el presupuesto aprieta, la mejor compra no necesariamente es el celular más barato.
Es aquel que pueda seguir siendo útil cuando ya hayamos olvidado cuánto pagamos por él.