Un plan con buenas intenciones, pero pocas certezas
Marco Rodríguez y su Partido Esperanza y Libertad presentan un plan de gobierno con visión territorial, pero sin metas cuantificadas
El candidato Marco Rodríguez y su Partido Esperanza y Libertad (PEL) presentaron su plan de gobierno 2026–2030, un documento de 64 páginas que recoge un diagnóstico amplio de la realidad nacional y plantea políticas en seguridad, educación, salud, infraestructura, agro y reforma del Estado. Aunque el texto refleja orden y conocimiento de los principales problemas del país, su principal debilidad es la ausencia de metas medibles, costos detallados y fuentes de financiamiento claras.
El plan reconoce, con acierto, el peso del déficit fiscal (3,7% del PIB) y de la deuda pública (cerca del 70% del PIB), así como la evasión tributaria estimada en un 35% del potencial de recaudación. Sobre esa base, propone disciplina fiscal, reactivación territorial y fortalecimiento institucional. Sin embargo, no especifica los mecanismos para lograrlo ni el impacto esperado de cada medida.
Ejes principales
1. Seguridad ciudadana
El PEL declara la emergencia nacional en seguridad, proponiendo reforzar el pie de fuerza policial, invertir en tecnología y mejorar la formación de los oficiales. Aunque las intenciones son correctas, el documento no establece metas cuantificables como reducción de homicidios o plazos de respuesta operativa.
2. Educación
El plan reconoce la crisis educativa como el mayor desafío estructural del país y propone ampliar la jornada lectiva, fortalecer la educación técnica y recuperar los aprendizajes perdidos durante la pandemia. Aun así, carece de un cronograma con metas de cobertura o reducción de rezago.
3. Salud
La propuesta en salud pública incluye mejorar el abastecimiento de medicamentos, reducir listas de espera y reforzar la atención primaria. Sin embargo, no define indicadores específicos ni aborda el financiamiento de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) frente al envejecimiento poblacional.
4. Infraestructura y energía
El PEL plantea cerrar brechas en carreteras, puertos y aeropuertos, priorizando las regiones costeras y fronterizas. En energía, reconoce los “cuellos de botella” del ICE y la ARESEP, pero no fija metas sobre tarifas, eficiencia o capacidad instalada. Tampoco se mencionan estrategias concretas de movilidad eléctrica o adaptación climática.
5. Sector agropecuario
Se aboga por la defensa del productor nacional, programas de riego, apoyo a pymes rurales y combate al contrabando. No obstante, faltan estimaciones presupuestarias o compromisos en hectáreas bajo riego y productividad por cultivo.
6. Reforma del Estado
El documento habla de “orden, seguimiento y control”, pero no propone una estructura concreta de gestión de resultados, ni detalla qué leyes o instituciones serían reformadas en los primeros 100 días de gobierno.
Lo que sí aporta
-
Diagnóstico económico realista y bien documentado.
-
Énfasis en desarrollo regional y cierre de brechas.
-
Compromiso con la educación y la seguridad ciudadana.
-
Reconocimiento de la evasión fiscal como obstáculo estructural.
Lo que falta definir
-
Metas concretas por eje de trabajo.
-
Costos y fuentes de financiamiento.
-
Proyectos priorizados y cronogramas.
-
Reformas legales necesarias y su secuencia legislativa.
-
Mecanismos de evaluación ciudadana o tableros de rendición de cuentas.
Análisis final
El plan de gobierno de Marco Rodríguez y el Partido Esperanza y Libertad es una propuesta ordenada y coherente en su diagnóstico, con sensibilidad territorial y enfoque en temas prioritarios. No obstante, su ejecución sería incierta: no hay indicadores SMART, presupuestos ni mecanismos de control que permitan medir resultados.
En resumen, se trata de un marco programático bien intencionado, pero que debe pasar de la retórica a los compromisos medibles para ser una hoja de ruta creíble. Sin un plan fiscal y de gestión pública concreto, las propuestas podrían quedarse en promesas sin respaldo técnico ni financiero.












