Un país productivo y soberano
El candidato Douglas Caamaño, del Partido Costa Rica Primero (CR1), presentó un plan de gobierno que busca reposicionar la producción nacional, mejorar la gestión pública y promover un modelo descentralizado de desarrollo.
El documento, titulado Proyecto para un buen gobierno 2026–2030, plantea un enfoque soberanista y productivista, con énfasis en el sector agropecuario, la infraestructura, la eficiencia estatal y la reactivación del empleo juvenil.
Entre sus ejes centrales destacan la protección del agro costarricense, una oposición al Tratado Transpacífico (CPTPP) y la creación de Juntas de Seguimiento Agropecuario para fortalecer la seguridad alimentaria.
“Decimos no al CPTPP porque no se puede competir con países donde el costo de vida y los salarios son radicalmente distintos”, señala el texto.
Reformas en la CCSS y gestión hospitalaria
Uno de los apartados más desarrollados es el dedicado a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
El plan incluye ocho medidas concretas para reducir las listas de espera:
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Contratación de especialistas pensionados por servicios profesionales.
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Uso máximo de quirófanos disponibles.
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Formación acelerada de anestesiólogos.
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Técnicos del INA para mantenimiento de equipos.
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Externalización de servicios de laboratorio bajo control institucional.
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Arrendamiento de equipos con mantenimiento incluido.
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Nuevas salas quirúrgicas en hospitales regionales.
Educación y juventud: bases para un futuro equitativo
Caamaño impulsa la enseñanza del inglés como segundo idioma en el sistema público, además de programas compensatorios contra la deserción escolar.
También introduce la iniciativa “Joven Futuro Hoy”, que pretende combinar empleo, ahorro y vivienda: jóvenes que trabajen en programas estatales recibirían un subsidio bimestral y ahorrarían parte de él para adquirir una vivienda mediante el INVU.
La meta es construir 12.000 apartamentos en cuatro años y fomentar 200 cooperativas juveniles financiadas con 1 punto porcentual adicional de las utilidades bancarias estatales.
Fortalecimiento comunal e institucional
El plan plantea elevar DINADECO a una institución autónoma denominada ICODECO, dotada de presupuesto propio y con la obligación de transferir al menos 2% del Impuesto sobre la Renta al desarrollo comunal.
El objetivo es descentralizar la ejecución pública y fortalecer la democracia participativa desde las comunidades.
En materia judicial, propone cambiar la elección de magistrados: la Asamblea Legislativa escogería únicamente entre ternas remitidas por universidades públicas, la Corte Suprema y la Asociación de Jueces.
La “Pensión Consumo”: un nuevo modelo previsional
Una de las ideas más innovadoras —y controvertidas— es la creación de una “Pensión Consumo”, mediante la redistribución del IVA.
El impuesto del 13% se dividiría así:
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10% al fisco (como actualmente).
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3% a una cuenta individual previsional del contribuyente.
Además, un porcentaje del IVA recaudado de turistas y grandes compras se destinaría a personas de bajos ingresos.
La medida pretende incentivar la formalidad, creando una cultura de pedir factura, pero abre interrogantes sobre su viabilidad fiscal y compatibilidad con la regla fiscal.
Megaproyectos de infraestructura: la gran apuesta
Caamaño propone un ambicioso portafolio de obras públicas y concesionadas:
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Anillo Intercantonal de 89,9 km (6 carriles) que conectaría 17 cantones del Gran Área Metropolitana.
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Aeropuerto de Orotina, reactivando su construcción bajo concesión.
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Tres aeropuertos regionales (Norte, Sur y Limón).
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Terminal granelera en el Caribe y terminal petrolera en el Pacífico.
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Tren rápido metropolitano 100% eléctrico, concesionado hasta 30 años.
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Ferrocarril Huetar de carga y rehabilitación Puntarenas–Caldera para turismo.
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Teleféricos urbanos en Alajuelita y La Sabana.
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“Ruta del Sol Guanacasteca”, viaducto costero de 275 km.
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Canal seco transoceánico Moin–Mogos, con túnel de 8 km por Talamanca.
Compras públicas y deuda estatal
En materia de transparencia, el documento busca hacer vinculante la jurisprudencia de la Contraloría General de la República en todas las compras públicas, cerrando portillos a fraccionamientos y sobreprecios.
Sobre la deuda pública, se limita a proponer una “renegociación de términos” sin especificar mecanismos ni metas fiscales concretas.
Análisis Zurquí: visión sólida, pero con vacíos financieros
El plan de Douglas Caamaño destaca por su claridad programática y su énfasis productivo.
A diferencia de otros candidatos, propone medidas concretas en salud, juventud y desarrollo comunal, alejadas del discurso genérico.
Sin embargo, su ambición infraestructural (anillo, aeropuertos, trenes, canal seco) supera la capacidad fiscal actual del país y carece de costeo, estudios de impacto y cronogramas definidos.
La “Pensión Consumo” podría incentivar la formalidad, pero reduciría los ingresos del Gobierno Central si no se compensa con mayor recaudación efectiva.
El proyecto refleja una visión más ingenieril que política, con ideas interesantes y un enfoque pragmático en gestión pública, pero con debilidades financieras, ambientales y de priorización que requerirían un plan de inversión escalonado.
Descargue aquí el plan de gobierno












