Un plan con sello institucionalista y enfoque en seguridad humana
El plan del Partido Centro Democrático Social plantea una visión centrada en la persona, con ejes de seguridad, educación y salud, impulsados por inteligencia artificial y control ciudadano.
El Partido Centro Democrático Social (CDS), encabezado por la expresidenta de la Sala Constitucional Ana Virginia Calzada, presentó un plan de gobierno que prioriza tres pilares: seguridad humana integral, educación para la vida y la ciudadanía democrática y salud digna y accesible, con la tecnología como eje transversal.
El documento propone una visión humanista y moderna, que busca restaurar la confianza ciudadana en las instituciones, fortalecer el Estado Social de Derecho y garantizar el acceso equitativo a servicios públicos mediante innovación tecnológica.
Seguridad con enfoque integral y participación civil
El eje más robusto del plan es el de seguridad, concebido no solo desde la perspectiva policial, sino también social y preventiva. Se plantea la creación del Consejo Nacional de Inteligencia Criminal y Seguridad (CONICSE), una instancia que integraría al OIJ, Ministerio Público, PCD, Guardacostas, Migración, Aduanas, el 911 y los gobiernos locales para coordinar acciones mediante una sala situacional nacional con analítica de datos en tiempo real.
Además, el plan introduce la Operación Escudo Comunitario, que busca intervenir cantones con altos índices de homicidios combinando presencia policial, atención social, becas del INA y empleo joven.
En materia de protección a las mujeres, se propone la estrategia “Alerta Naranja: Vida Segura para Ellas”, que incluye tobilleras electrónicas, red nacional de refugios, unidades de respuesta rápida y una declaratoria de emergencia nacional contra el femicidio.
Calzada también plantea controles de confianza para la fuerza pública, uso de drones, videovigilancia interoperable e inteligencia artificial predictiva, pero con una Comisión de Supervisión Civil que evite abusos y espionaje político.
Educación con enfoque de derechos y adaptación tecnológica
El CDS reafirma su compromiso con el cumplimiento del 8% del PIB para la educación, priorizando la nivelación académica en lectura, escritura y matemáticas tras el rezago postpandemia.
Propone un modelo de educación técnica y bilingüe, la formación docente continua, infraestructura segura y el uso de inteligencia artificial educativa para personalizar los procesos de aprendizaje.
La propuesta enfatiza la educación como herramienta de cohesión democrática, reforzando valores cívicos y habilidades del siglo XXI, con una integración temprana a la alfabetización digital y científica.
Salud pública fortalecida y modernizada
En el ámbito sanitario, el plan reconoce la crisis estructural de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), especialmente las listas de espera que superan los 400 días promedio.
Propone medidas para recuperar la sostenibilidad financiera, cobrando deudas históricas del Estado con la institución, y avanzar hacia un expediente digital único interoperable con telemedicina en todo el territorio nacional.
También incluye un enfoque de desconcentración regional y uso de inteligencia artificial para priorizar casos, mejorar la transparencia y optimizar la atención médica.
Gobierno digital, transparencia y derechos ciudadanos
Otro eje central del documento es la modernización estatal. Se plantea la creación de un gobierno digital unificado, con interoperabilidad entre instituciones, simplificación de trámites, acceso ciudadano a datos y transparencia activa.
Asimismo, se propone una ley contra el espionaje político, la protección de periodistas y manifestantes, y protocolos de ciberseguridad nacional bajo control civil.
Un modelo de gobernanza con inteligencia artificial y control democrático
El uso de tecnologías avanzadas atraviesa todo el plan, pero no desde una visión tecnocrática. El CDS plantea que la inteligencia artificial debe servir al bienestar y la equidad, no al control político. Por eso propone que toda herramienta digital esté acompañada de auditorías públicas, protocolos de privacidad y participación ciudadana.
Análisis: entre la promesa tecnológica y el reto presupuestario
El plan de Ana Virginia Calzada es, quizás, uno de los más coherentes y mejor estructurados entre los presentados hasta ahora. Apuesta por un Estado fuerte, eficiente y democrático, y combina innovación tecnológica con valores institucionales.
Sin embargo, enfrenta tres grandes desafíos:
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Sostenibilidad fiscal: cumplir con el 8% en educación, modernizar la CCSS y financiar tecnología avanzada exige fuentes claras de recursos.
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Capacidad de ejecución: la interoperabilidad entre instituciones de seguridad, justicia y salud requiere gobernanza técnica y coordinación intersectorial.
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Garantías de derechos: la expansión tecnológica debe blindarse contra abusos de vigilancia o manipulación de datos.
En conjunto, el plan ofrece una alternativa institucionalista y moderna, que busca recuperar la confianza en la política pública y demostrar que la eficiencia no está reñida con la ética.


