La ausencia del chavismo en un órgano clave de las elecciones levanta alertas sobre su estrategia para febrero de 2026
El partido Pueblo Soberano, brazo político del chavismo en Costa Rica, no inscribió representantes ante la Junta Cantonal del cantón central de Cartago, una omisión grave en pleno proceso electoral que compromete la correcta coordinación local de las elecciones y alimenta sospechas sobre su estrategia de cara a los comicios de febrero de 2026.
Desde el inicio, esta ausencia parece alinearse con el libreto clásico del chavismo: desacreditar anticipadamente al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), erosionar la confianza pública y preparar el terreno para denunciar “fraude” cuando las urnas no les favorezcan.
¿Qué es una Junta Cantonal y por qué es tan importante?
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Recibir el material y documentación electoral.
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Entregar los sacos electorales a los integrantes de las Juntas Receptoras de Votos.
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Custodiar el material electoral, contando —por ley— con el apoyo obligatorio de la Fuerza Pública.
El funcionamiento de estas juntas es un pilar operativo del TSE y del sistema democrático costarricense.
La ausencia de representantes de un partido en este órgano no es un detalle menor: es un debilitamiento deliberado de los mecanismos de control político que todos los partidos están llamados a ejercer.
Cartago: la provincia que el chavismo teme
Cartago es, según todos los análisis electorales recientes, la provincia donde Pueblo Soberano tendría mayor rechazo en febrero de 2026.
El abandono gubernamental, las promesas incumplidas, y las confrontaciones constantes del Ejecutivo con sectores productivos de la provincia han generado un desgaste profundo.
A eso se suma el discurso del chavismo y sus seguidores, centrado en:
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La desacreditación constante de la democracia costarricense.
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La erosión de la paz social.
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El abuso de poder y la polarización extrema.
Nueva táctica chavista: sembrar desconfianza en el TSE
En los últimos meses, dirigentes, simpatizantes y medios afines al chavismo han dicho abiertamente que “no confían en el TSE”.
Este discurso —típico del manual autoritario— es el primer paso para un ataque posterior contra la institucionalidad electoral si los resultados son adversos.
La lógica es conocida:
“Cuando se sienten ganadores, son demócratas ejemplares. Cuando saben que pueden perder, gritan fraude.”
Al no nombrar representantes en la Junta Cantonal de Cartago, preparan el terreno para cuestionar el proceso desde adentro, incluso antes de que la primera papeleta entre a una urna.
Una alerta al TSE y a la ciudadanía
Radio Zurqui alerta, con responsabilidad democrática, que esta ausencia parece ser parte de una estrategia para desacreditar las elecciones, debilitar la narrativa de confianza institucional y allanar el camino para un cuestionamiento postelectoral.
Cartago, con su tradición cívica histórica, merece transparencia, vigilancia y participación plena.
Por eso, no sorprende que el chavismo haya decidido ausentarse justo aquí.
Cartagineses: avisados estamos
La omisión es evidente.
La intención parece clara.
Y la responsabilidad ciudadana se vuelve aún más urgente.







