✍️ Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli | Columna de opinión | Con Fisga
En una contundente carta pública dirigida a la presidenta Laura Fernández, el historiador Óscar Aguilar Bulgarelli cuestiona su autoridad, la influencia de Rodrigo Chaves en el Gobierno y su insistencia en repetir «mientras yo sea presidenta». Con una serie de consejos directos y un mordaz cierre, el autor plantea una incómoda interrogante sobre quién ejerce realmente el poder en Costa Rica.
En esta nueva entrega de Con Fisga, don Óscar deja de lado las formalidades del análisis político tradicional para dirigirse directamente a la mandataria. A sus 83 años, el historiador le habla desde su experiencia, le ofrece consejos y le advierte sobre el lugar que podría reservarle la historia. Esta es su carta íntegra a la señora presidenta de la República.
Señora Laura Virginia Fernández Delgado.
Presidenta de la República de Costa Rica.
S. D.
Señora Presidenta:
Con el mayor de los respetos hacia usted y su investidura presidencial, como ciudadano costarricense en el goce de todos mis derechos garantizados en la Constitución Política, le dirijo esta carta motivado por una frase que usted repite, un día sí y otro también, como una muletilla: «mientras yo sea presidenta», lo que me lleva a preguntarme el porqué de esa insistente necesidad de reiterar lo que se sabe; porque de acuerdo a los resultados avalados por el TSE, usted fue electa por una minoría legalmente necesaria para ese cargo, y se le reconoce por tirios y troyanos.
¡Pero su insistencia en «sentirse y tocarse presidenta» demuestra que la única que no se lo cree es… usted! ¿Y por qué?
La razón es muy sencilla: desde antes de las elecciones, siendo candidata impuesta y a sabiendas de las dudas que muchos tenían de sus capacidades (como Pilar Cisneros, por ejemplo), aceptó aquella designación, aceptando que Rodrigo Chaves, desde su escritorio presidencial en Zapote, le impusiera las listas de candidatos a diputados, repletas de nombres de facinerosos que solo buscaban la protección de la inmunidad para escapar de los procesos que los esperan en la Fiscalía General y los Tribunales de Justicia.
Luego aceptó que le impusieran su gabinete, al extremo de nombrar a Rodrigo Chaves como doble ministro a cargo de las dos carteras de mayor importancia y relevancia: Presidencia y Hacienda, y así él manejar todos los hilos del gobierno y no usted, que se ve sometida a la simple tarea de firmar formalmente lo que le llevan y recorrer el país lanzando improperios que le escriben en sus guiones, para los sainetes que montan para usted semana tras semana, y de los que procuran no se salga para evitar que diga desafueros de toda índole.
Y de remacho, usted públicamente ha tratado a Rodrigo Chaves de ¡presidente!
Nada de lo dicho, doña Laura, lo he inventado o es falso; ahí está a la vista de todo el que quiera ver la realidad en los medios de prensa y las redes sociales.
Decía Facundo Cabral en una de sus presentaciones que nadie es suficientemente viejo como para dar consejo, pero a mis 83 años voy a desoír ese consejo, para darle algunos que le permitan ser de verdad la presidenta que usted dice ser, pero que por el momento no lo es o, por lo menos, como dice la gente… bien ralita:
Lo primero que debe hacer es dejar de gritar, eso no es autoridad, es malacrianza; no siga el ejemplo de Chaves y hable con firmeza, que es otra cosa.
Segundo, limpie su gabinete del basurero que le impusieron, eso sería demostrar que tiene autoridad y decisiones propias; escuche a un pueblo que desde el plantón le pide FUERA CHAVES y hoy se incrementa la lista con el FUERA GABRIEL AGUILAR, entre otros como los ministros de Seguridad y Cultura, por su evidente ineptitud para el cumplimiento de sus funciones.
Tercer consejo, páguele a la Caja los 4,5 billones de colones que le deben y no ande con propuestas para castigar más al asegurado en sus bolsillos y, como los pobres ya no aguantan el peso del fracaso económico de la famosa «economía jaguar», devuelva sus presupuestos a las instituciones sociales como el IMAS, los CEN-CINAI, comedores escolares, Parque de la Amistad, la Cruz Roja, entre muchos otros, mientras su ministro Rodrigo Chaves se recetó sendos aumentos en Hacienda y la Presidencia por miles de millones para gastos superfluos como los de representación por 50 millones para ir a comer langosta con doña Pilar.
Cuarto, deje de atacar los presupuestos de educación y devuelva al MEP y a las universidades públicas los miles de millones de colones que les han quitado de sus presupuestos y que tiene al sistema educativo de Costa Rica al borde del colapso y con casi 1000 edificaciones escolares con orden de cierre sanitario… ¿Me va a decir que usted no sabía ese detallito?
Quinto, ponga a los funcionarios del Ministerio de Hacienda a cobrar los 4 billones de colones anuales de la evasión fiscal, y por otro lado, los miles de millones que empresarios irresponsables le roban mensualmente a la CCSS al no pagar las cuotas de ley que, en una buena parte, han rebajado del salario de sus trabajadores, y dejarse un dinero que no les pertenece es, simplemente, robar.
Sexto y de vital importancia, apoye a la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía y el OIJ que han dado muestras evidentes de su eficacia en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia; los ciudadanos no nos podemos explicar cómo siendo la cabeza de esa lucha, Rodrigo Chaves y, por consiguiente, usted, criminalmente les rebajan sus presupuestos operativos y esenciales.
Y por último, doña Laura Virginia, devuélvanos la paz y la tranquilidad ciudadana, no más mensajes de odio, ni divisiones entre buenos y malos, todos somos costarricenses que vamos en esta barca y no queremos que se hunda.
Quiere de verdad ser presidenta, tome las decisiones que como tal debe tomar, puede ser que algunas sean complejas y difíciles, pero eso es ser presidenta, no pegar cuatro gritos en las fanfarras semanales.
Tome las decisiones que evidencien SU autoridad y no la de otros, ahí tiene unos pocos pasos para que la Historia le dé el lugar que reclama, pero es que hay que ganárselo.
Es lógico y natural que usted a su paso por la memoria colectiva del costarricense quiere escuchar que le dice… adiós, señora Presidenta… pero si no cambia, con pesadumbre le digo, que lo que oirá decir es… ahí va la presirvienta, y la verdad, ni usted ni yo como ciudadano que ama la democracia e historiador, lo quisiera.
Muy atenta y respetuosamente,
Dr. Óscar Aguilar Bulgarelli.
Céd. 1-0310-0065
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Antes de dirigir esta carta pública a la presidenta Laura Fernández, el historiador Óscar Aguilar Bulgarelli había escrito otra misiva, esta vez dirigida a la nación que lo vio nacer. Recupere «Carta a mi patria», una entrega anterior de CON FISGA.