Miles marcharon por la democracia y el agro
El gobierno de Rodrigo Chaves bloqueó el paso a la protesta y evidenció su miedo al pueblo movilizado.
Miles de costarricenses se movilizaron este lunes desde el Parque Central de San José hasta Casa Presidencial, en una marcha pacífica convocada por agricultores, sindicatos, docentes, estudiantes y movimientos sociales.
Durante el recorrido, la consigna fue clara: “¡Sin campo no hay país!”. Los participantes denunciaron el abandono estatal hacia los pequeños productores y la creciente concentración del mercado alimentario en manos de importadores favorecidos por el Ejecutivo.
Bloqueo y detención: señales de represión
Al llegar a las inmediaciones de Casa Presidencial, la Policía de Tránsito y la Fuerza Pública bloquearon por completo el paso de tractores y camiones agrícolas.
La orden, según denunciaron líderes del movimiento, vino “desde arriba, desde Zapote”, confirmando la disposición gubernamental de impedir que la voz del agro llegara al despacho presidencial.
En medio de la tensión, la Fuerza Pública detuvo al agricultor Roy Fallas, vecino de Acosta y representante del sector en Ferias del Agricultor. Testigos aseguraron que el arresto ocurrió mientras intentaba mediar para permitir el avance del grupo, sin actos de violencia.
La detención de Fallas provocó una oleada de indignación entre manifestantes y diputados opositores, quienes calificaron el hecho como “una muestra más del autoritarismo chavista”.
El Ministerio de Seguridad confirmó la aprehensión, mientras organizaciones sociales exigieron su liberación inmediata y denunciaron “el uso de la represión como política de Estado”.
El miedo del poder ante la voz del pueblo
Aunque el cerco policial impidió llegar a Casa Presidencial, la marcha logró su propósito simbólico: mostrar que el pueblo costarricense no se rinde ante la censura, ni ante el miedo.
Miles caminaron en defensa de la democracia, de la libertad de expresión y de la dignidad del trabajo agrícola, frente a un gobierno que busca silenciar la protesta social.
Radio Zurquí estuvo presente a lo largo de la jornada documentando los hechos y las reacciones ciudadanas.
Este episodio deja claro que el país atraviesa un punto de inflexión entre democracia y autoritarismo, y que las calles siguen siendo el espacio donde la gente defiende su voz.






