La casa de lujo que Chaves no quiere que usted vea
En Monterán, el presidente se refugia en una casa de lujo que no está a su nombre, pero que disfruta como si fuera suya. El mecanismo: una sociedad inactiva, un usufructo disfrazado y cero impuestos pagados.
Rodrigo Chaves Robles, presidente de Costa Rica, disfruta del lujo de una mansión en el exclusivo residencial Monterán, sin que su nombre figure como propietario. No por casualidad, sino mediante una ingeniería jurídica cuidadosamente diseñada para evadir impuestos, ocultar patrimonio y evitar la rendición de cuentas.
La finca 32.953-F-000, ubicada en la casa 23-3 de Monterán, fue adquirida por la sociedad Inmobiliaria Asellus Boreales en 2002 por tan solo ₡33.200. Desde entonces, la propiedad no ha cambiado de dueño registral, pero sí de control: en enero del 2020, en una movida quirúrgica, Chaves se autoproclama presidente de la sociedad y traslada el domicilio fiscal directamente a la casa de Monterán, blindando así su control absoluto sobre el bien.
Usufructo, poder absoluto y cero transparencia
En diciembre del 2024, la sociedad le otorga a Chaves el usufructo de la casa, es decir, el derecho de vivir y beneficiarse de ella sin ser legalmente su dueño. La operación se formaliza a través de un poder otorgado a Signe Zeikate, su pareja y secretaria de la sociedad, quien no tenía poder alguno antes de ese acto.
Lea También: La doble vida de Rodrigo Chaves: acosador en el Banco Mundial, infiel y abusivo en su primer matrimonio
Todo fue estimado por solo ₡10.000 para efectos fiscales. Sí, diez mil colones. Mientras tanto, el propio Chaves ha declarado públicamente que compró la casa por un millón de dólares a empresarios de gimnasios, pero en el registro no aparecen como miembros de la sociedad. ¿Se pagó algún impuesto por ese millón? ¿Se reportaron ganancias de capital? ¿Se canceló el impuesto de traspaso por esta maniobra? Todo indica que no.
Un ministro de Hacienda que calló ante su propia irregularidad
En julio del 2019 entró en vigencia el impuesto sobre ganancias de capital. Rodrigo Chaves fue nombrado Ministro de Hacienda en octubre de ese mismo año. Tenía pleno conocimiento de estas regulaciones fiscales, pero no hizo nada para investigar ni denunciar este evidente traspaso indirecto disfrazado de maniobra societaria.
Peor aún: la sociedad Asellus Boreales figura como inactiva ante Hacienda, lo cual la exime de pagar tributos y presentar declaraciones completas, como la D-195. Tampoco consta el pago del Impuesto Solidario, que debería aplicarse a propiedades de lujo como esta.
Ocultamiento, contradicciones y posible evasión
Rodrigo Chaves ha mentido públicamente al afirmar que compró la propiedad a empresarios del sector fitness. El expediente revela que la sociedad nunca fue modificada hasta que él asumió la presidencia en 2020, con un directorio compuesto por su círculo íntimo: Zeikate, su hija Victoria y Claribeth Vega. Ninguna de ellas tiene poder legal. Solo él, como presidente, puede actuar en nombre de la sociedad.
Este mecanismo le permite a Chaves vivir en una propiedad que no puede ser embargada, investigada ni relacionada directamente con su nombre, blindándolo ante cualquier proceso judicial, fiscal o político.
Conclusión: corrupción en bata de seda
Esto no es un error administrativo. Es un plan deliberado para ocultar patrimonio, evadir impuestos y reírse de la ley desde la comodidad de un residencial de lujo. Es el mismo patrón del Rodrigo Chaves que lanza discursos contra la élite, mientras él se esconde tras sociedades, testaferros y vacíos legales.
En Radio Zurqui denunciamos con contundencia este modelo de presidente que habla como populista y vive como oligarca, que usa el poder para blindarse y manipula las estructuras fiscales para proteger sus intereses personales.













