Cada 15 de septiembre Costa Rica celebra su independencia. Sin embargo, la historia es bastante más compleja: el país tomó decisiones propias frente a España en 1821, se separó de la Federación Centroamericana en 1838 y el 31 de agosto de 1848 se proclamó República soberana e independiente. Entonces, ¿Cuándo ocurrió realmente la independencia de Costa Rica?
Para responder esa pregunta hay que mirar más allá del calendario patrio. La independencia costarricense no fue un acto aislado ni una decisión tomada en una sola jornada: fue una construcción política que atravesó rupturas, uniones, separaciones y finalmente el nacimiento de la República. Seguir esas fechas permite entender por qué celebramos el 15 de septiembre y, al mismo tiempo, por qué otras jornadas merecen también un lugar central en nuestra memoria nacional.
Cada septiembre aparecen las banderas, los faroles, la Antorcha de la Independencia y las celebraciones patrias. Desde la escuela aprendemos una fecha que permanece grabada en la memoria colectiva:
15 de septiembre de 1821: independencia de Costa Rica.
La fecha no es falsa. Pero contar únicamente eso deja fuera buena parte de la historia.
La independencia de Costa Rica fue un proceso, no un acontecimiento ocurrido durante unas cuantas horas. Para comprender cómo el territorio que pertenecía a la monarquía española terminó convirtiéndose en la República de Costa Rica hay que recorrer, al menos, cuatro fechas fundamentales: 15 de septiembre de 1821, 29 de octubre de 1821, 14 de noviembre de 1838 y 31 de agosto de 1848.
Y cuando se sigue esa ruta histórica aparece inevitablemente una pregunta:
¿Cuál es la verdadera fecha de nuestra independencia?
¿Qué ocurrió el 15 de septiembre de 1821?
El 15 de septiembre de 1821, representantes reunidos en la ciudad de Guatemala discutieron y declararon la independencia del dominio español.
Ese acontecimiento desencadenó el proceso de emancipación en la región centroamericana y se convertiría posteriormente en la fecha simbólica compartida por Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica.
Pero hay un detalle fundamental:
Costa Rica no tomó ninguna decisión sobre su independencia el 15 de septiembre de 1821.
La noticia tenía que viajar desde Guatemala hasta nuestro territorio.
Las comunicaciones de aquella época tardaban semanas. Durante octubre llegaron a Costa Rica documentos procedentes del norte que informaban sobre los acontecimientos ocurridos en Guatemala y León, Nicaragua.
Solo entonces los ayuntamientos costarricenses comenzaron a tomar sus propias decisiones.
Por eso resulta impreciso imaginar el 15 de septiembre como un día en que los costarricenses se reunieron, firmaron un acta y declararon al país independiente… Eso no ocurrió así.
29 de octubre de 1821: Costa Rica toma su propia decisión
La siguiente fecha fundamental para entender la independencia es el 29 de octubre de 1821.
Ese día se reunieron en Cartago autoridades y delegados de ayuntamientos y acordaron proclamar la independencia absoluta del Gobierno español.
El Archivo Nacional conserva el documento y lo identifica como el Acta del Ayuntamiento de Cartago del 29 de octubre de 1821, mediante la cual se declaró la independencia del Gobierno español.
La proclamación y juramentación solemne fue fijada para el 1.º de noviembre.
Este acontecimiento explica por qué durante muchos años se ha debatido si el 29 de octubre debería considerarse la verdadera fecha de la independencia costarricense.
Sin embargo, la discusión histórica es más compleja.
El historiador David Díaz Arias ha advertido que no debe interpretarse aquel documento utilizando una idea de Costa Rica como nación consolidada que todavía no existía en 1821. Los diferentes cabildos reaccionaron al proceso de emancipación en distintos momentos y bajo las estructuras políticas de su época.
Por eso reducir nuevamente toda la independencia al 29 de octubre tampoco resuelve el problema.
Porque todavía faltaban muchos años para que apareciera la República de Costa Rica.
Independientes de España, pero todavía no una República soberana
La ruptura con España no produjo automáticamente al país que conocemos actualmente.
Después de la independencia comenzó un período de enorme incertidumbre política en Centroamérica.
Costa Rica estuvo vinculada al proyecto del Imperio Mexicano y posteriormente formó parte de las Provincias Unidas del Centro de América y de la República Federal de Centro América.
Es decir, la independencia de España no significó inmediatamente la existencia de una Costa Rica completamente separada de otras estructuras políticas regionales.
La construcción del Estado costarricense continuaría durante los años siguientes.
Y aquí aparece una fecha que casi nunca ocupa el espacio que merece en nuestras celebraciones patrias.
14 de noviembre de 1838: ¿la verdadera independencia?
El 14 de noviembre de 1838, durante el gobierno de Braulio Carrillo, Costa Rica decretó su separación de la República Federal de Centro América.
A partir de entonces comenzó a actuar como un Estado soberano e independiente.
La importancia del acontecimiento fue tal que el historiador costarricense Rafael Obregón Loría sostuvo que esta podía considerarse la verdadera fecha de la independencia de Costa Rica.
La afirmación no es una interpretación moderna.
Un estudio publicado por la Asamblea Legislativa recoge expresamente la valoración de Obregón sobre el decreto de Carrillo y señala que, desde aquel momento, Costa Rica empezó a ser un Estado soberano e independiente.
Si buscamos el momento en que Costa Rica dejó de pertenecer a una estructura política superior y comenzó a ejercer su soberanía por sí misma, 1838 se convierte entonces en una fecha decisiva.
Pero todavía faltaba un último paso.
31 de agosto de 1848: nace la República de Costa Rica
Diez años después ocurrió uno de los acontecimientos políticos más importantes de nuestra historia.
El 31 de agosto de 1848, durante el gobierno de José María Castro Madriz, Costa Rica adoptó formalmente el título de República.
Hasta entonces había sido denominada Estado de Costa Rica.
El Decreto CXXXIV sustituyó ese título por el de República de Costa Rica y reafirmó al país como nación libre, soberana e independiente.
José María Castro Madriz pasó así de jefe de Estado a convertirse en el primer presidente de la República.
La Asamblea Legislativa resume la trascendencia del acontecimiento señalando que el 31 de agosto de 1848 Castro Madriz declaró a Costa Rica nación soberana e independiente de cualquier otro Estado y la denominó definitivamente República de Costa Rica.
Por esa razón recibió posteriormente el título de Fundador de la República.
Y entonces aparece una aparente contradicción fascinante.
Si Costa Rica acababa de proclamarse República soberana e independiente el 31 de agosto de 1848…
¿por qué no celebramos nuestra independencia cada 31 de agosto?
La respuesta está en una ley de 1848
No hay que esperar demasiado para encontrarla.
Solo once días después, el 11 de septiembre de 1848, se promulgó la Ley N.º 140.
La disposición estableció que:
“El día 15 de setiembre de todos los años será feriado en todas las oficinas públicas”.
Además, ordenó que la fecha se celebrara solemnemente en todos los pueblos de la República.
Pero la ley tenía un detalle especialmente revelador.
Para aquel primer 15 de septiembre bajo la nueva República se dispuso celebrar también la publicación del decreto que acababa de elevar a Costa Rica de Estado a República.
En otras palabras, los propios fundadores de la República conocían perfectamente lo ocurrido el 31 de agosto y, aun así, escogieron conscientemente el 15 de septiembre como fecha para conmemorar la independencia.
No fue un error de calendario.
Fue una decisión política y simbólica.
La recién creada República vinculó su identidad nacional con la gran ruptura centroamericana respecto de España iniciada en septiembre de 1821.
Con los años, esa fecha se convirtió en el gran símbolo de la independencia y sobre ella se construyeron las celebraciones patrias que conocemos actualmente.
La independencia no fue un día: fue un proceso
Quizás el verdadero problema no sea que celebremos el 15 de septiembre.
El problema es que durante generaciones hemos condensado en una sola fecha un proceso político que necesitó décadas.
Entre 1821 y 1848 Costa Rica tuvo que romper los vínculos coloniales, debatir su futuro político, organizar instituciones propias, participar de proyectos regionales, separarse de la Federación Centroamericana y finalmente proclamarse República.
Visto de esa manera, la pregunta sobre la “verdadera fecha” de la independencia tiene una respuesta mucho más interesante que un número marcado en el calendario.