Un nuevo documento conocido por Radio Zurqui desnuda el manejo de nombramientos en el gobierno chavista de Laura Fernández: mientras una comunicación interna de la Imprenta Nacional presentó a Jorge Castro Fonseca como Director General, un acuerdo ministerial posterior nombra a la ex diputada Paola Nájera Abarca en ese mismo cargo. Fuentes internas cuestionan con qué respaldo Castro Fonseca habría ingresado, convocado reuniones y tratado asuntos presupuestarios.
El desorden en la Imprenta Nacional vuelve a colocar bajo observación el manejo de nombramientos en el gobierno de Laura Fernández. Nuevos elementos conocidos por Radio Zurqui apuntan a una cadena institucional confusa: primero se comunicó internamente que Jorge Castro Fonseca había sido nuevamente nombrado como Director General; luego apareció un acuerdo del Ministerio de Gobernación y Policía que nombra a Paola Nájera Abarca como Directora General de la institución a partir del 21 de mayo de 2026.
El caso adquiere mayor relevancia porque Paola Nájera Abarca ya había sido anunciada como presidenta ejecutiva de la Junta de Protección Social durante la presentación del gabinete de Laura Fernández, realizada el 5 de mayo de 2026, según reportaron medios nacionales.
Radio Zurqui cuenta además con el extracto del video oficial del 5 de mayo de 2026, en el que Laura Fernández anunció públicamente a Paola Nájera Abarca como presidenta ejecutiva de la Junta de Protección Social. Ese antecedente vuelve más relevante la aparición posterior de su nombre en un acuerdo ministerial relacionado con la Dirección General de la Imprenta Nacional.
La Imprenta Nacional entre acuerdos y nombramientos cruzados
Radio Zurqui tuvo acceso a una imagen del Acuerdo N.° 13-2026-MGP del Ministerio de Gobernación y Policía, fechado en San José a las 9:00 horas del 14 de mayo de 2026 y atribuido al ministro Gerald Campos Valverde.
En ese documento se nombra a Paola Nájera Abarca como Directora General de la Imprenta Nacional, que rige a partir del 21 de mayo de 2026. El dato abre una nueva línea de cuestionamiento porque, previamente, una comunicación interna de la institución había presentado a Jorge Castro Fonseca como “nuevamente nombrado como Director General en la actual administración gubernamental”.
La secuencia deja una duda institucional de fondo: mientras el personal recibió un mensaje que daba por confirmada la continuidad de Castro Fonseca, un acuerdo ministerial posterior coloca a Paola Nájera Abarca en ese mismo cargo, pese a que ya había sido anunciada públicamente para la presidencia ejecutiva de la Junta de Protección Social.
El problema ya no es solo de nombres, sino de autoridad formal. La administración debe aclarar quién tenía realmente el mando de la Imprenta Nacional durante esos días, bajo qué documento se giraron instrucciones internas y con qué respaldo se realizaron reuniones administrativas.
Castro Fonseca habría actuado sin nombramiento formal
De acuerdo con una fuente interna consultada por Radio Zurqui, Jorge Castro Fonseca habría ingresado a la Imprenta Nacional antes de las 7:00 a.m., habría convocado reuniones con jefaturas, enviado correos institucionales y participado en una reunión relacionada con presupuesto, sin que en ese momento existiera un documento formal firmado y publicado que lo acreditara como Director General.
La fuente sostiene que las llaves para ingresar a la institución habrían sido dejadas en la caseta de seguridad, presuntamente por gestión del planificador institucional, bajo el argumento de que llegaría el “nuevo director”.
Radio Zurqui consigna esa versión como información atribuida a fuente interna y mantiene abierta la posibilidad de respuesta de las autoridades involucradas.
El punto central no es menor: si una persona ingresa a una institución pública, convoca reuniones, envía comunicaciones y participa en asuntos presupuestarios, debe existir claridad absoluta sobre la base legal de su autoridad.
El ruido institucional que deja el acuerdo ministerial
La aparición de Paola Nájera Abarca en un acuerdo ministerial relacionado con la Dirección General de la Imprenta Nacional no es un detalle menor. El problema no está solo en su nombre, sino en el desorden que revela la secuencia completa: una institución comunica una cosa, un acuerdo posterior muestra otra y, en medio de ambas versiones, surgen dudas sobre quién ejercía realmente la autoridad formal.
Ese vacío de claridad golpea la credibilidad administrativa del gobierno de Laura Fernández. En una institución pública, los nombramientos no pueden funcionar como mensajes sueltos, anuncios improvisados o movimientos internos sin explicación suficiente.
La pregunta que queda abierta no es únicamente quién fue nombrado, sino cómo se manejó el proceso, quién autorizó las actuaciones previas y por qué la Imprenta terminó atrapada entre comunicaciones internas, acuerdos ministeriales y versiones que no calzan con la transparencia que exige el servicio público.
La Imprenta Nacional queda así en medio de un episodio que exige explicación oficial, no silencio administrativo.
Un antecedente sensible en la Imprenta Nacional
Este nuevo capítulo ocurre además en una institución donde Radio Zurqui ya había documentado un caso de acoso sexual y cuestionamientos sobre su manejo administrativo.
La figura de Castro Fonseca había sido señalada por fuentes internas no como denunciado por acoso sexual, sino por el contexto jerárquico y administrativo bajo el cual se gestionó ese expediente sensible.
Laura Fernández debe explicar el desorden en la Imprenta
El gobierno de Laura Fernández debe explicar qué ocurrió con los nombramientos en la Imprenta Nacional. La ciudadanía tiene derecho a saber si Jorge Castro Fonseca contaba con una autorización formal para actuar como Director General, si existió un acuerdo previo, si hubo una designación transitoria o si se permitió que ingresara y actuara dentro de la institución sin respaldo documental suficiente.
También debe aclararse por qué una comunicación interna presentó a Castro Fonseca como Director General y, posteriormente, aparece un acuerdo ministerial nombrando a Paola Nájera Abarca en ese mismo cargo.
El problema no es solo quién ocupa la silla. El problema es qué tan ordenada, transparente y legalmente respaldada está la forma en que el gobierno mueve las piezas dentro de las instituciones públicas.
Radio Zurquí mantiene abierta la investigación
Radio Zurqui continuará dando seguimiento a este caso y mantiene abierta la posibilidad de incorporar la versión de Jorge Castro Fonseca, de la Imprenta Nacional, del Ministerio de Gobernación y Policía, de Paola Nájera Abarca o de cualquier autoridad del gobierno de Laura Fernández.
Este medio también resguardará la identidad de las fuentes internas que han aportado información sobre el ingreso de Castro Fonseca, las reuniones, las comunicaciones institucionales y las dudas sobre la existencia de un nombramiento formal al momento de sus actuaciones.
Lo que hoy queda sobre la mesa es una pregunta elemental para cualquier democracia institucional: ¿quién autorizó a quién, cuándo lo hizo y bajo qué documento?