La falta de 43 trabajadores podría dejar al Hospital San Vicente de Paúl sin tres salas de operaciones, 24 camas de observación de Emergencias y seis camas de hospitalización, según una advertencia urgente remitida a la Gerencia Médica de la CCSS.
La crisis hospitalaria en Heredia dejó de ser una advertencia abstracta. La Dirección General del Hospital San Vicente de Paúl informó que el faltante de personal amenaza la continuidad de servicios esenciales y podría aumentar todavía más la saturación de Emergencias.
El oficio, fechado el 21 de julio, señala que 43 puestos no lograron ser cubiertos. Entre ellos figuran quince auxiliares de Enfermería, seis asistentes de pacientes, seis profesionales de Enfermería, cuatro auxiliares de quirófano y personal de terapia respiratoria, nutrición, ropería, central telefónica y Centro de Equipos.
Crisis hospitalaria amenaza quirófanos y Emergencias
De mantenerse el faltante, el hospital advirtió sobre el posible cierre de al menos tres salas de operaciones, lo que aumentaría las listas de espera y obligaría a priorizar únicamente las cirugías más urgentes.
También quedarían fuera de servicio dos áreas de observación de Emergencias, equivalentes a 24 camas, además de seis camas de hospitalización. El documento sostiene que Emergencias ya supera diariamente una ocupación del 250 % y que la pérdida de esos espacios podría elevar la saturación hasta un 300 % o 400 %.
El riesgo alcanza además programas de función pulmonar, oxígeno domiciliar, rehabilitación cardíaca y pulmonar, así como el procesamiento de ropa hospitalaria y quirúrgica.
Un déficit arrastrado desde 2010
La administración hospitalaria afirma que la falta de plazas se arrastra desde el traslado a las nuevas instalaciones en 2010. También asegura que solicitó recursos humanos en 2015, 2016, 2017, 2018, 2022, 2024 y 2025, sin obtener una solución estructural suficiente.
Durante años, las llamadas cadenas de días libres permitieron cubrir parcialmente esos puestos. El ordenamiento de esa modalidad dejó al descubierto una realidad incómoda: el hospital dependía de un mecanismo temporal para sostener servicios permanentes.
La crisis hospitalaria no nació por sorpresa. Fue advertida durante más de una década. Ahora la pregunta es si las autoridades de la CCSS actuarán antes de que la falta de personal termine cerrando las puertas que los pacientes necesitan abiertas.