Alcalde Carlos Hidalgo intenta atribuirse logros de otros, mientras niega apoyo a proyectos clave para el cantón
El alcalde de Turrialba, Carlos Hidalgo Flores, suma un nuevo capítulo a su largo historial de desaciertos y contradicciones. Esta vez, al negarse a otorgar el uso de suelo para la compra de la finca La Fe, ubicada en las faldas del volcán Turrialba, con el fin de construir el futuro Centro de Visitantes.
Lo irónico es que, tras su negativa, Hidalgo apareció posando como protagonista en un esfuerzo que no lideró, sino que nació de la Mesa de Trabajo La Nueva Turrialba, encabezada por la diputada liberacionista Rosaura Méndez, junto a los legisladores Alejandro Pacheco y Pilar Cisneros.
El traje ajeno de Hidalgo
El alcalde pretende ahora vestirse con un traje que no le corresponde. Para colmo, indicó públicamente que se había firmado un convenio relacionado con el proyecto. Sin embargo, la verdad es clara: ese convenio fue suscrito en la administración anterior, bajo el mando del exalcalde León, no durante su gestión.
Un alcalde que no despega
Lo de Hidalgo ya no sorprende. El mismo que intentó ser diputado sin éxito sigue acumulando tropiezos políticos y administrativos. Su incapacidad para respaldar iniciativas estratégicas para el desarrollo turístico y económico de Turrialba lo confirma como un obstáculo más que como un líder.
Mientras otros empujan con visión y trabajo para darle al cantón un futuro distinto, Hidalgo insiste en la mezquindad y el oportunismo de siempre. Turrialba merece un alcalde que impulse el progreso, no uno que se dedique a colgarse medallas ajenas y a bloquear proyectos de impacto.
