El Mercado de Jamaica celebró este 23 de setiembre sus 69 años con música en vivo, baile y miles de visitantes. Radio Zurquí recorrió sus pasillos para conocer, más allá de los escenarios, las historias de comerciantes y clientes que durante décadas han hecho del mercado parte de su vida.
CIUDAD DE MÉXICO.— Mucho antes de entrar al Mercado de Jamaica, la celebración ya podía escucharse. Al salir de la estación Jamaica del Metro de Ciudad de México, la música anunciaba que este miércoles 23 de setiembre no era un día cualquiera. Cumbia, salsa y otros ritmos salían del mercado mientras comerciantes continuaban vendiendo flores, frutas, verduras, alimentos y cientos de productos entre visitantes que llegaban para sumarse al festejo.
Así celebró el Mercado de Jamaica sus 69 años: flores, baile y décadas de historias
El motivo era especial: el Mercado de Jamaica cumplió 69 años desde la apertura de sus actuales instalaciones en 1957.
La fecha está ligada a una transformación importante de los mercados públicos de la capital mexicana. El actual Mercado de Jamaica abrió en 1957 dentro de un proyecto urbano que también incluyó al Mercado de Sonora y la modernización de La Merced. Sin embargo, la historia comercial de la zona es mucho más antigua y está vinculada al antiguo sistema de canales por el que llegaban frutas, verduras y flores procedentes de Xochimilco y otros puntos del Valle de México.
Este miércoles, aquella historia volvió a contarse a su manera: vendiendo, conversando, comiendo y, por supuesto, bailando.
Música entre los pasillos del Mercado de Jamaica
La celebración del 69 aniversario del Mercado de Jamaica reunió una amplia cartelera musical desde horas de la mañana.
Entre los artistas anunciados estuvieron Grupo Saya, Super Grupo Colombia, Grupo Contraste, Guaraperos de la Cumbia, Daniel y su Maracombo, Banda La Máxima, Los Nuevos Cadetes, Efrén David y Eleazar Arévalo con un tributo a Óscar D’León. La programación combinó cumbia, salsa, norteño y otros géneros populares.
La fiesta no se concentró en un único punto. Durante el recorrido de Este Paisano se observaron tres escenarios instalados en distintas áreas del mercado, con artistas que se desplazaban entre ellos para acercar la celebración a comerciantes y visitantes.
El ambiente comenzaba prácticamente desde la salida del Metro.
Y para entrar en calor, hubo que cumplir primero con una de las reglas no escritas de cualquier fiesta mexicana: bailar.
Una desconocida aceptó compartir unas vueltas de baile antes de que comenzara el recorrido por los pasillos. Después vino la otra parte de la historia: buscar a quienes conocen el mercado no por una celebración de un día, sino por décadas enteras detrás de un mostrador.
Un negocio de flores que ya suma tres generaciones
Entre cientos de rosas apareció una de esas historias.
Un joven que atiende uno de los locales explicó a Radio Zurqui que el negocio familiar ha pasado ya por tres generaciones.
Allí hay opciones para presupuestos muy diferentes. Entre los arreglos más grandes se ofrecen ramos que pueden alcanzar las 250 rosas por alrededor de 2.500 pesos mexicanos.
Las flores, contó, llegan principalmente desde Villa Guerrero, Estado de México, uno de los grandes centros de producción florícola del país.
El dato coincide con las estadísticas oficiales. La Secretaría de Agricultura señala que el Estado de México concentra actualmente alrededor del 78,5 % de la producción nacional de rosas, y menciona a Villa Guerrero, Tenancingo, Valle de Bravo y Coatepec Harinas entre sus principales municipios con vocación florícola.
De esta manera, muchas de las flores que terminan formando los enormes arreglos que reciben al visitante en Jamaica comienzan su recorrido varios kilómetros fuera de Ciudad de México.
Las fotografías tomadas durante el recorrido muestran parte de esa dimensión: decenas de rosas rojas formando estructuras monumentales, ramos de rosas rosadas, aves del paraíso, girasoles, lirios y una variedad de colores que prácticamente cubre algunos locales de piso a techo.

No es casualidad… La propia guía oficial de Ciudad de México señala que en el Mercado de Jamaica se comercializan cerca de 5.000 tipos diferentes de flores y plantas y que alrededor de 1.150 vendedores trabajan en sus tres grandes naves.
Irene: 25 años vendiendo globos
Pero Jamaica no vive únicamente de las flores.
Unos metros más adelante apareció Irene.
Tiene 25 años trabajando en un local dedicado a la venta de globos, otro de los productos que forman parte del paisaje comercial del mercado.
Mientras afuera la música continuaba y los visitantes iban de un escenario a otro, Irene permanecía en ese espacio desde el que ha visto pasar buena parte de las últimas décadas del mercado.
Su historia se repite, con distintas mercancías y distintos nombres, en muchos pasillos: personas cuya vida laboral ha transcurrido prácticamente dentro de Jamaica.
Víctor lleva tres décadas regresando por sus flores
Los años también se cuentan desde el otro lado del mostrador.
Víctor llegó desde Magdalena Contreras con un objetivo muy concreto: comprar una orquídea.
Pagó 280 pesos por ella.
Pero su relación con el Mercado de Jamaica no comenzó este miércoles. Según contó a Radio Zurquí, lleva aproximadamente 30 años visitándolo para comprar flores.
También destacó algo que, para él, forma parte de la experiencia de regresar: considera que el mercado es un lugar seguro para realizar sus compras.
En el mismo local estaban dos comerciantes llamadas Isabel y Esperanza.
Entre sus productos llaman especialmente la atención las rosas deshidratadas, flores tratadas para conservar su apariencia durante años. De acuerdo con las locatarias, algunas pueden mantenerse hasta una década.
El negocio se encuentra en el local 215, cerca de la puerta 3.
Berenice heredó de su padre la costumbre de visitar Jamaica
La historia de Berenice comienza de otra manera.
Cuando era niña, su padre la llevaba al Mercado de Jamaica.
Han pasado más de 20 años y ahora es ella quien continúa regresando.
Visita el mercado aproximadamente una vez al mes y no viene únicamente por flores. Durante sus recorridos compra alimentos perecederos y no perecederos, semillas, postres y otros productos; además, aprovecha la visita para comer.
Su explicación resume lo que Jamaica representa para muchos de sus clientes habituales:
Todo lo que se necesite se consigue aquí.
Esa diversidad sigue siendo una característica del lugar. Aunque las flores constituyen su imagen más reconocible, el mercado también alberga venta de frutas, verduras, alimentos preparados, productos cárnicos, plantas, macetas y numerosos artículos de consumo cotidiano.
Más de tres décadas vendiendo flores
En otro punto del recorrido estaba la señora Liliana junto a miembros de su familia, incluidos su padre, un hijo y un sobrino.
Su historia dentro del mercado suma aproximadamente 32 años.
Ellos también señalaron a Villa Guerrero como uno de sus principales puntos de abastecimiento de flores, aunque mencionaron otros lugares productores como Tenancingo y zonas de Puebla.
Para esta familia, las flores procedentes de Villa Guerrero ocupan un lugar especial por su calidad.

Y la relación entre ese municipio mexiquense y Jamaica es visible en prácticamente cada pasillo.
Rosas de diferentes colores, gerberas, girasoles y otras especies recorren la cadena que comienza en el campo y termina, a veces pocas horas después, en manos de quien llega al mercado buscando un regalo, una decoración, una celebración o simplemente unas flores para llevar a casa.
De las rosas a los esquites de tuétano, suadero y camarón
El Mercado de Jamaica también se cuenta desde la comida.
En otro punto apareció la señora Hortencia, quien suma cerca de tres décadas trabajando en el lugar.
Su especialidad son los esquites, pero la preparación se aleja de la versión más sencilla.
En su puesto pueden encontrarse combinaciones con tuétano, habanero, suadero y camarón. Para prepararlos utiliza maíz pozolero.
Después de conversar sobre su trabajo y sus años en Jamaica, Hortencia terminó convidando un vaso para probar el producto.
Era difícil encontrar una mejor transición entre las flores y la fiesta.
69 años que se cuentan en generaciones
El recorrido terminó nuevamente entre música y baile.
Los grupos continuaban presentándose, las personas ocupaban los espacios frente a las tarimas y los comerciantes atendían sus negocios mientras la celebración ocurría alrededor.
Pero detrás del aniversario quedaron otras cifras.
Tres generaciones detrás de un negocio de flores.
Veinticinco años vendiendo globos.
Treinta años de un cliente regresando a comprar.
Más de dos décadas de una hija que mantiene la tradición que comenzó con su padre.
Treinta y dos años de una familia vendiendo flores.
Tres décadas preparando alimentos dentro del mercado.
El Mercado de Jamaica llegó este miércoles a sus 69 años en sus actuales instalaciones, pero su relación con el comercio de flores y alimentos en esta zona de la capital se remonta mucho más atrás. Antes de los automóviles y el Metro, el antiguo Canal de la Viga servía para trasladar productos desde Xochimilco y Tláhuac hacia la ciudad; parte de esa antigua vocación comercial permanece hoy concentrada en Jamaica.
La estación del Metro que lleva su nombre mantiene incluso una referencia a ese pasado: su símbolo es una mazorca de maíz, evocación del antiguo intercambio de productos agrícolas que llegaban a esta zona.
Este 23 de setiembre, sin embargo, no hicieron falta documentos históricos para comprobar que el mercado continúa vivo… Bastaba caminar.
Entre rosas, orquídeas y girasoles; entre comerciantes que conocen cada rincón de sus locales; entre clientes que regresan desde hace décadas; entre esquites, cumbia y parejas improvisando un baile frente a una tarima.