La diputada liberacionista reafirma su compromiso con la justicia, la seguridad y la protección de las familias costarricenses.
Montserrat Ruiz, diputada liberacionista, continúa demostrando con hechos su compromiso con los derechos humanos, la seguridad ciudadana y la protección de las víctimas de violencia. A través de un reciente acto de rendición de cuentas en sus redes sociales, la legisladora demuestra cómo invierte su salario público: trabajando por leyes que fortalecen el marco jurídico y social de Costa Rica.
En su mensaje, Ruiz destacó la aprobación de la Ley N.° 10.534, Ley contra la Desaparición Forzada de Personas, aprobada en octubre de 2024. Esta normativa representa —según la diputada— “un avance histórico en materia de derechos humanos”, al tipificar y sancionar con firmeza una de las violaciones más graves a la dignidad humana.
La diputada enfatizó que, en un Estado democrático, “nadie debe desaparecer sin dejar rastro ni sin respuesta”. Su labor, explicó, se enmarca en una agenda nacional de seguridad robusta, orientada a garantizar el respeto irrestricto a la vida, la libertad y la justicia.
Protección del patrimonio de las familias víctimas de femicidio
Ruiz también informó sobre un nuevo avance en la Comisión de la Mujer, donde se aprobó el proyecto de ley para proteger el patrimonio de las familias víctimas de femicidio. La iniciativa busca evitar que los agresores o sus herederos se beneficien del patrimonio de las víctimas, garantizando justicia y seguridad económica para sus familiares.
Este proyecto refuerza la visión de Montserrat Ruiz sobre una justicia con enfoque humano y de género, en la que el Estado costarricense asuma su responsabilidad de acompañar y reparar el daño causado por la violencia machista.
Compromiso permanente con la rendición de cuentas
La legisladora destacó que su trabajo se centra en resultados concretos y transparencia, al rendir cuentas directamente a la ciudadanía. Desde su curul, ha promovido leyes que reflejan los valores del Partido Liberación Nacional y su vocación socialdemócrata de defensa del bien común.
Su ejemplo contrasta con la apatía y el oportunismo político que caracterizan a otros sectores, demostrando que el liderazgo femenino en política puede ser sinónimo de honestidad, eficiencia y empatía.
