Antes de Google Reviews, Profeco, protección al consumidor e influencers indignados, ya existía Ea-nasir: un comerciante de cobre que quedó inmortalizado por una queja escrita en arcilla.
Antes de que alguien sacara el celular para poner una estrella, antes de que un consumidor amenazara con “hacerlo viral”, antes de que existieran Profeco, protección al consumidor o influencers capaces de hundir un producto con un video de 30 segundos, un hombre llamado Nanni ya estaba furioso.
Y su enojo no fue por una entrega tardía de Amazon, ni por una compra defectuosa en línea. Fue por cobre.
El destinatario de aquella queja fue Ea-nasir, un comerciante de la antigua ciudad de Ur, en Mesopotamia, que al parecer prometió cobre de buena calidad y terminó entregando lingotes que no convencieron a su cliente.
La historia quedó grabada en una tablilla de arcilla fechada hacia el año 1750 a. C., durante el período paleobabilónico. Es decir, hace casi 3.800 años alguien ya estaba diciendo, con toda la dignidad del consumidor indignado: “esto no fue lo que me prometieron”.
La queja contra Ea-nasir
La famosa Tablilla de Ea-nasir contiene el reclamo de Nanni, quien acusa al comerciante de haber entregado cobre de mala calidad y de haber tratado con desprecio a su mensajero.
En palabras simples: Nanni mandó a recoger el producto, Ea-nasir no cumplió como debía, el mensajero fue maltratado y el cliente decidió dejar constancia escrita.
Pero no en una hoja de reclamo. No en correo electrónico. No en Facebook… En arcilla.
La tablilla mide aproximadamente 11.6 centímetros de alto, 5 centímetros de ancho y 2.6 centímetros de espesor, según la ficha del British Museum. O sea, una especie de “iPhone babilónico”, sin cámara, sin pantalla táctil, pero con una reseña negativa capaz de sobrevivir miles de años.
Antes de Google Reviews ya había clientes bravos
Lo maravilloso de esta historia es que demuestra algo muy humano: la mala atención al cliente no nació ayer.
Ea-nasir no imaginó que su supuesto mal servicio terminaría convertido en una pieza arqueológica famosa. Mucho menos que, miles de años después, su nombre sería recordado no por su éxito comercial, sino por una queja de cliente.
Nanni, por su parte, podría ser considerado uno de los primeros consumidores documentados en reclamar formalmente. Su mensaje no era exactamente amable. En la tablilla le reclama a Ea-nasir haber prometido cobre de gran calidad y luego entregar material deficiente.
También le reprocha el trato dado a sus enviados y deja claro que, de ahí en adelante, no aceptaría más cobre que no pudiera revisar personalmente.
En versión moderna, Nanni habría escrito algo así:
“Compré cobre premium, me entregaron cobre dudoso, trataron mal al repartidor y todavía quieren que uno se quede callado. No recomiendo.”
Ea-nasir, el comerciante que no pudo borrar la reseña
Hoy muchos negocios temen una mala reseña en internet. Pero al menos tienen la posibilidad de responder, pedir disculpas, esconder comentarios o contratar a alguien para manejar la crisis.
Ea-nasir no tuvo esa suerte.
Su reclamo quedó cocido en la historia. Literalmente.
La tablilla fue encontrada en excavaciones en Ur y actualmente forma parte de la colección del British Museum, aunque no se encuentra en exhibición permanente. Su valor no está solo en lo arqueológico, sino en lo cotidiano: nos recuerda que detrás de las grandes civilizaciones también había compras fallidas, negocios incumplidos, clientes molestos y comerciantes que no siempre entregaban lo prometido.
Una queja pequeña, una historia enorme
La Tablilla de Ea-nasir es pequeña en tamaño, pero enorme en significado. Cabe casi en la mano, como un teléfono antiguo, pero contiene una escena que cualquiera entiende hoy: alguien pagó, alguien prometió, alguien falló y alguien reclamó.
Antes de las oficinas de protección al consumidor, antes de los formularios digitales y antes de las reseñas con estrellitas, Nanni ya había entendido algo básico: cuando a uno le venden mal cobre, hay que dejarlo por escrito.
Y gracias a eso, Ea-nasir pasó a la historia como el comerciante que recibió una de las primeras malas reseñas conocidas de la humanidad.
