✍️ Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli | Columna de opinión | Con Fisga
Una crítica frontal sobre el vasallaje político en Costa Rica y la pérdida de dignidad nacional, desde la mirada histórica del Dr. Óscar Aguilar Bulgarelli.
El historiador costarricense Óscar Aguilar Bulgarelli presenta una nueva entrega de su columna “Con Fisga”, en la que analiza el vasallaje político en Costa Rica y su impacto en la pérdida de dignidad nacional frente a las relaciones de poder.
Entre la dignidad nacional y el vasallaje político
Cuando Rodrigo Chaves asistió, junto con otros chupamedias latinoamericanos, al llamado de su amo, el Presidente/Emperador, para que firmaran el “Plan Escudo de Militarización” contra las drogas, o más bien “¡Nuevo Proyecto Cóndor!”, dijo a sus súbditos que les hablaría en inglés, pues él, “Soberano Absoluto”, no iba a gastar tiempo “aprendiendo su maldito idioma”.
Cuando Rodrigo Chaves sonrió ante aquel insulto a nuestro ser hispanoamericano y lo aplaudió, llegué a creer que, como su inglés es tan básico, no lo había entendido. Pero no: los hechos demuestran que él y su continuación quieren bajar la cerviz ante el fascista del Norte.
Por eso, cuando firmó el famoso “Memorándum de entendimiento” para deportaciones con la exsecretaria de Seguridad Pública y defenestrada como enviada especial, Kristi Noem, y se inclinó con sus manitas angelicales junticas, haciendo la genuflexión, llegamos al más despreciable acto de sumisión e insulto a nuestra dignidad nacional.
Esos actos no son propios de un presidente de Costa Rica, sino de un vasallo fascista de su Emperador.
Por eso recordé las palabras de Juan Rafael Mora en su primera proclama contra los filibusteros:
Combatiremos por el honor, por vuestra patria idolatrada, y por la independencia hispanoamericana.
O las que le dijo don Rodrigo Carazo al representante del FMI al expulsarlo de nuestro territorio:
“Como Presidente de la República, es mi deber velar por la salud del pueblo costarricense, de los más necesitados; velar porque se mantengan los programas de educación y salud, base de un pueblo democrático. Usted le habla al Presidente de Costa Rica como si fuese un subalterno del Presidente del FMI, cosa que la dignidad de mi pueblo no me permite aceptarle. Lo único que cerraré es la puerta de este país para usted y la entidad FMI”.
…y en ese acto lo mandó para el aeropuerto, custodiado por el vicepresidente José Miguel Alfaro.
¡Qué diferencia entre saberse presidentes de un pueblo digno y soberano, que debían respetar y defender… y convertirse en un vasallo del imperio, dispuesto a obedecer y besar los pies a cambio de una nalgadita, otras fiestas en los campos de golf y, a lo mejor… alguna chacharita!
Vaya usted a saber.
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En su columna anterior, Óscar Aguilar Bulgarelli abordó la peligrosa ignorancia política como una amenaza para la vida democrática, en una reflexión crítica sobre el deterioro del juicio ciudadano y la fragilidad del debate público.