El Tribunal Supremo de Elecciones expuso una campaña de desinformación electoral impulsada desde páginas y medios digitales alineados con el chavismo costarricense, con contenidos falsos dirigidos a debilitar la confianza pública en la institución.
La desinformación electoral volvió a quedar en evidencia este 21 de octubre, luego de que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) denunciara dos graves casos promovidos desde medios vinculados a la fauna chavista, en una maniobra orientada a socavar la institucionalidad democrática costarricense y erosionar la confianza ciudadana en el árbitro electoral.
El primer caso de desinformación electoral corresponde a una publicación del medio ACR Noticias Costa Rica, titulada “Jurista demanda al TSE: acusan al Tribunal de exceso de funciones al pedir quitarle el fuero al Presidente”.
El texto fue acompañado por una imagen falsificada de la magistrada presidenta Eugenia Zamora, a quien se le atribuyó una prenda que nunca ha usado, convirtiendo una publicación política en un contenido manipulado dirigido a distorsionar la percepción pública sobre el Tribunal Supremo de Elecciones.
“Se trata de una imagen alterada —explicó el comunicado— y el hecho de que la nota provenga de un medio con correo, número telefónico y cuenta para donaciones lo hace aún más grave. El TSE exigió su inmediata rectificación.”
El segundo golpe de la desinformación electoral: falsedades atribuidas a un alto funcionario internacional
El segundo ataque provino de la página anónima El Oráculo de Costa Rica, un espacio acostumbrado a la desinformación electoral, la manipulación política y la incitación al odio.
Esta página inventó declaraciones del señor José Thompson Jiménez, director ejecutivo del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH) y secretario ejecutivo de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE), insinuando falsamente que él cuestionaba las competencias del Tribunal Supremo de Elecciones.
El uso de una figura internacional vinculada a organismos electorales no fue casual: buscaba darle apariencia de autoridad a una falsedad y alimentar dudas sobre el TSE en plena discusión pública. Esa es precisamente una de las formas más peligrosas de la desinformación electoral: fabricar una voz “experta” para sembrar desconfianza institucional.
La rectificación llegó de inmediato y dejó sin piso la publicación atribuida a Thompson. El funcionario internacional negó cualquier entrevista o declaración a ese medio, rechazó el uso de su imagen y exigió que el contenido fuera retirado con la respectiva disculpa pública.
El caso expone uno de los mecanismos más delicados de la desinformación electoral: fabricar autoridad mediante nombres, cargos e imágenes reales para vestir de credibilidad una manipulación política.
Manipulación coordinada al servicio de la desinformación electoral
El director de Estrategia y Gestión Política del TSE, Gustavo Román Jacobo, fue contundente al señalar que estas acciones no responden a hechos aislados, sino a una narrativa organizada contra el Tribunal Supremo de Elecciones:
La narrativa concertada de difamación contra el TSE opera a distintos niveles, formatos y actores, pero reproduce las mismas mentiras de forma sistemática. Busca provocar indignación en costarricenses de buena fe e instigarlos a la violencia.
Estas maniobras forman parte de un guion bien calculado de desinformación electoral, impulsado por páginas que actúan como altavoces del chavismo criollo y que pretenden erosionar la credibilidad del árbitro electoral antes de las elecciones de 2026.
Lo que ocurre no es un simple error periodístico ni una publicación descuidada: es una operación política, un ataque directo contra la democracia costarricense y una estrategia para convertir la mentira en herramienta de presión contra la institucionalidad electoral.
Radio Zurqui condena estas tácticas
Desde Radio Zurqui condenamos enérgicamente el uso de la mentira, la manipulación digital y la difamación institucional como herramientas de propaganda.
El TSE, una de las columnas que sostienen nuestra democracia, está siendo blanco de una campaña de desestabilización coordinada que recuerda los manuales de comunicación autoritaria aplicados en Venezuela, Nicaragua y El Salvador.

