La participación del país en una nueva coalición militar anunciada en la cumbre “Shield of the Americas 2026” reabre el debate sobre el papel de Costa Rica en conflictos internacionales, pese a haber abolido su ejército desde 1948.
La aparición de Costa Rica en el marco de una coalición militar hemisférica anunciada durante una cumbre regional en Estados Unidos ha comenzado a generar interrogantes sobre el alcance político y simbólico de esa decisión para un país cuya identidad internacional se ha construido precisamente sobre la abolición del ejército y la promoción de la paz.


El anuncio fue realizado durante la cumbre “Shield of the Americas 2026”, celebrada en Doral, Florida, donde el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que se impulsará una coalición militar regional con participación de países del continente para fortalecer la cooperación en materia de seguridad.
La presencia de Costa Rica dentro de ese marco político ha abierto un debate inevitable: ¿qué significa para un país sin ejército aparecer vinculado a una coalición militar?
Un país sin ejército desde 1948
Costa Rica abolió su ejército el 1 de diciembre de 1948, una decisión histórica tomada tras la guerra civil de ese mismo año y posteriormente incorporada en la Constitución Política.
El artículo 12 de la Constitución Política de Costa Rica establece con claridad:
“Se proscribe el Ejército como institución permanente.”
Desde entonces, el país ha construido una política exterior basada en principios que lo distinguen en el escenario internacional, entre ellos:
- la neutralidad en conflictos armados
- la solución pacífica de controversias
- el respeto al derecho internacional
- y la promoción del multilateralismo diplomático
Este modelo convirtió a Costa Rica en un referente global de Estado desmilitarizado, una característica que ha sido utilizada durante décadas como uno de los pilares de su identidad diplomática.
Por esa razón, la referencia a una coalición militar hemisférica genera inevitablemente preguntas sobre la coherencia entre ese legado histórico y las nuevas dinámicas geopolíticas.
La nueva coalición militar hemisférica
Durante la cumbre celebrada en Doral se presentó la idea de construir una coalición militar regional destinada a fortalecer la coordinación entre países del continente frente a amenazas de seguridad.
El evento reunió a diversos líderes políticos y representantes de gobiernos latinoamericanos en torno a una iniciativa que, según sus promotores, busca reforzar la cooperación estratégica en el hemisferio.
Sin embargo, el concepto mismo de coalición militar introduce una dimensión distinta en el debate cuando se trata de Costa Rica.
Aunque el país no posee fuerzas armadas permanentes, su participación en espacios de seguridad regional plantea interrogantes sobre:
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el tipo de compromiso político asumido
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el alcance de la cooperación que podría implicar
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y la lectura internacional que puede hacerse de esa participación
En otras palabras, la pregunta no es únicamente si Costa Rica tiene ejército, sino qué significa aparecer dentro de una coalición militar en el escenario geopolítico actual.
Neutralidad histórica bajo debate
A lo largo de las últimas décadas, Costa Rica ha defendido una política exterior basada en la llamada neutralidad activa.
Este enfoque ha buscado posicionar al país como un actor que promueve el diálogo, la mediación diplomática y el respeto al derecho internacional sin alinearse militarmente en conflictos entre potencias.
Ese modelo fue clave para consolidar la imagen internacional de Costa Rica como un país comprometido con la paz y la resolución pacífica de los conflictos.
Por esa razón, la aparición del país dentro de una coalición militar hemisférica abre inevitablemente un debate sobre si este tipo de iniciativas representan simplemente una cooperación política en materia de seguridad o si podrían interpretarse como un cambio gradual en la orientación estratégica de la política exterior costarricense.
El contexto geopolítico internacional
El debate adquiere mayor relevancia si se observa el momento geopolítico en que ocurre.
El sistema internacional atraviesa una etapa de tensiones crecientes entre bloques de poder, conflictos regionales activos y advertencias de escalamiento militar en distintas partes del mundo.
En ese contexto, países como Costa Rica —sin ejército y con una tradición diplomática centrada en la paz— enfrentan el desafío de definir cómo se relacionan con alianzas estratégicas que utilizan un lenguaje claramente militar.
La aparición del país dentro de una coalición militar regional plantea entonces una discusión más amplia sobre el lugar que ocupa Costa Rica dentro de ese tablero internacional.
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El debate que se abre en Costa Rica
Costa Rica ha participado durante años en mecanismos de cooperación regional relacionados con la seguridad pública, la lucha contra el narcotráfico y la protección de fronteras marítimas.
Sin embargo, la referencia explícita a una coalición militar introduce un elemento distinto en la discusión pública.
El debate que comienza a emerger gira alrededor de una pregunta central:
¿Puede un país que abolió su ejército hace más de siete décadas aparecer vinculado a una coalición militar sin alterar el significado político de su tradición de neutralidad?
Más allá de la respuesta inmediata, lo cierto es que la situación vuelve a colocar sobre la mesa un tema profundo: el equilibrio entre la identidad histórica de Costa Rica como nación desmilitarizada y las nuevas realidades de la seguridad internacional.


