Una reunión con un socio, una advertencia a un amigo y después, silencio. Jonathan Honas Meléndez, fundador y tecladista de Camilo Séptimo, fue hallado muerto junto a su esposa embarazada, su hija de tres años y una trabajadora del hogar. En el mismo departamento, su hijo de seis años seguía con vida.
Lo que parecía un encuentro de negocios terminó convertido en una escena de horror. Antes de acudir a aquella cita, Jonathan Honas Meléndez había dejado una instrucción inquietante: si dejaba de responder, había que pedir ayuda.
No volvió a contestar.
El músico de 38 años, fundador, tecladista y compositor de Camilo Séptimo, fue encontrado sin vida la noche del 1 de setiembre dentro de un departamento en el fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza, Estado de México.
Junto a él estaban los cuerpos de su esposa Ana Paula, de 35 años y con cuatro meses de embarazo; su hija de tres años y Aleyda, una trabajadora del hogar de 21 años. También murió la mascota de la familia.
Pero entre aquel horror había un sobreviviente.
El hijo de Jonathan Honas Meléndez estaba vivo
El hijo de seis años del músico fue localizado con vida dentro del mismo apartamento. Reportes periodísticos señalan que permaneció escondido durante horas hasta que llegaron las autoridades.
La Fiscalía del Estado de México ubica los asesinatos aproximadamente entre las 5:30 y las 7:40 de la noche. El reporte a la policía llegó alrededor de las 11:50 p. m.
Y entonces apareció una pieza inquietante.
Cámaras de seguridad registraron a un hombre ingresando al edificio poco antes del periodo en que habrían ocurrido los homicidios. Las autoridades detuvieron posteriormente a Diego Sebastián “N”, socio del músico, y a Gerardo “N”. Ambos son investigados y el primero es señalado por la Fiscalía como probable responsable del multihomicidio.
De los escenarios a una investigación por multihomicidio
Camilo Séptimo despidió públicamente a quien durante años fue parte fundamental de su sonido y recordó también a su esposa, hija y a Aleyda.
Mientras los seguidores de la banda lloran al músico, la investigación intenta responder la pregunta que rodea todo el caso:
¿Qué temía Jonathan antes de aquella reunión y qué ocurrió después de que su socio cruzó la puerta del edificio?
Por ahora se investigan posibles conflictos económicos, pero el móvil definitivo no ha sido establecido públicamente.
Lo único indiscutible es que una reunión aparentemente empresarial terminó convertida en una masacre y dejó a un niño como único sobreviviente de su familia dentro del apartamento.