La Misión de Expertos Electorales de la Unión Europea respaldó la transparencia del proceso electoral costarricense y dejó bajo nueva luz los ataques chavistas y las narrativas digitales que buscaron socavar la confianza en el Tribunal Supremo de Elecciones.
Los ataques chavistas contra el Tribunal Supremo de Elecciones quedaron bajo una nueva luz tras el informe final de la Misión de Expertos Electorales de la Unión Europea, que destacó la transparencia del proceso electoral costarricense y advirtió sobre narrativas digitales dirigidas a debilitar la confianza ciudadana en la autoridad electoral.
El informe, presentado el pasado 29 de abril en la sede central del TSE, reconoce que las elecciones generales del 2026 en Costa Rica fueron organizadas de manera transparente y eficiente, con garantías en el padrón electoral, la inscripción de candidaturas, la calidad de los materiales electorales, la transmisión preliminar de resultados y el proceso de escrutinio.
Sin embargo, el documento también dedica una parte sustantiva a la desinformación electoral, los contenidos despectivos y hostiles, y las narrativas que buscaron sembrar dudas sobre la credibilidad del TSE. Ahí está el verdadero peso político del informe: mientras el chavismo insistía en presentar al Tribunal como un actor parcializado, la Unión Europea terminó destacando su papel como garante de transparencia.
UE respalda al TSE frente a los ataques chavistas
La Misión de Expertos Electorales de la Unión Europea destacó que el TSE organizó el proceso electoral con procedimientos claros, papeletas comprensibles, mecanismos de fiscalización partidaria y garantías durante el escrutinio.
El informe también valoró la transmisión de resultados preliminares como eficiente y transparente, además de señalar que durante el escrutinio el Tribunal ofreció sólidas garantías de transparencia y altos niveles de seguridad.
Este respaldo internacional resulta especialmente relevante porque llega después de meses de ataques chavistas y cuestionamientos políticos contra la autoridad electoral. Según el informe, aunque Rodrigo Chaves había elogiado al TSE al inicio de su mandato, posteriormente cuestionó su imparcialidad y afirmó que la institución intentaba censurarlo.
Desinformación electoral buscó erosionar la confianza pública
El informe de la Unión Europea señala que el proceso electoral costarricense enfrentó un entorno informativo marcado por una fuerte polarización y por la presencia frecuente de contenidos despectivos y hostiles.
La misión identificó páginas de Facebook que se presentaban como medios informativos, grupos partidistas y cuentas gestionadas por influencers que difundieron narrativas dirigidas contra el TSE, como parte del clima de ataques chavistas contra la autoridad electoral. También menciona análisis del Observatorio de Comunicación Digital de la Universidad Latina, que detectó actividad cada vez más sofisticada de cuentas coordinadas tipo “troll”.
Según el documento, estas acciones contribuyeron a amplificar la retórica confrontativa, los ataques personales y la distorsión del debate político en línea, afectando la capacidad de los votantes para formarse opiniones libres de interferencias manipuladoras.
El dato es políticamente grave: no se trató únicamente de opiniones aisladas o críticas legítimas al árbitro electoral, sino de una ofensiva digital que, en medio de los ataques chavistas contra el TSE, buscó instalar sospechas sobre la integridad del proceso.
Narrativas afines al Gobierno atacaron al Tribunal
El monitoreo realizado por la propia Unión Europea identificó cientos de páginas afines al Gobierno que difundían narrativas contra el proceso electoral y contra las instituciones, en un entorno marcado por ataques chavistas dirigidos a debilitar la confianza en el TSE.
Entre los mensajes detectados estuvieron hashtags como #NoConfíoEnElTSE, acusaciones de parcialidad a favor del PLN, señalamientos sobre una supuesta “ley mordaza”, alegaciones de un supuesto intento de golpe de Estado contra Rodrigo Chaves y advertencias de que las elecciones podrían estar “amañadas”.
La misión también observó que la interacción con esas narrativas, vinculadas al clima de ataques chavistas contra el TSE, alcanzaba sus puntos más altos después de declaraciones públicas de Chaves o de miembros del Gobierno que cuestionaban la credibilidad del Tribunal Supremo de Elecciones.
Ese señalamiento es clave porque muestra una conexión entre el discurso político desde el poder, los ataques chavistas contra el TSE y la amplificación digital de sospechas contra la institucionalidad electoral.
Laura Fernández también cuestionó al TSE
El informe también menciona a Laura Fernández. Según la Misión de Expertos Electorales, la entonces candidata presidencial adoptó una postura menos confrontativa que la de Rodrigo Chaves, pero tanto en campaña como previamente en su cargo de ministra de Planificación realizó declaraciones públicas que sugerían que la autoridad electoral mostraba sesgos contra su movimiento político.
Ese punto permite entender que los ataques chavistas contra el TSE no fueron un accidente comunicacional ni una simple reacción de campaña. Fueron parte de una estrategia política sostenida desde Casa Presidencial, amplificada por actores afines al chavismo y dirigida a instalar dudas sobre el árbitro electoral mientras se desarrollaba el proceso democrático.
El TSE respondió con transparencia y trazabilidad
Frente a esos ataques chavistas y a la ofensiva digital contra su credibilidad, la Unión Europea destaca que el TSE respondió priorizando la transparencia.
El Tribunal explicó públicamente las distintas etapas del proceso electoral, desde la preparación y distribución de materiales hasta la votación, el conteo en juntas receptoras de votos y el proceso oficial de resultados.
Además, aunque había realizado con éxito un proyecto piloto de voto electrónico, el TSE decidió mantener el voto exclusivamente manual en las elecciones generales del 2026. Según el informe, esa decisión sirvió para garantizar trazabilidad y transparencia, especialmente en un sistema que prevé recuentos exhaustivos.
La institución también difundió información sobre renovación de cédulas, preparativos electorales, procedimientos de votación, elementos de seguridad en las papeletas, precintos en los paquetes electorales y presencia de observadores y representantes de partidos políticos.
En su sitio web, el TSE publicó información sobre padrón electoral, financiamiento de campaña, resultados preliminares y actas de juntas receptoras de votos en formatos exportables. La Unión Europea calificó esta práctica como positiva para facilitar la verificación y el análisis ciudadano.
Los ataques chavistas continuaron incluso después de las elecciones
El informe advierte que, aunque la intensidad de las narrativas contra el TSE disminuyó posteriormente, estas continuaron presentes en grupos de simpatizantes y secciones de comentarios, con potencial de erosionar la confianza pública en la autoridad electoral.
La misión también señala que después de las elecciones surgieron acusaciones engañosas sobre supuestas irregularidades en actas de resultados de juntas receptoras de votos.
Incluso durante el escrutinio, descrito por la Unión Europea como metódico, exhaustivo y transparente, hubo un flujo constante de acusaciones de fraude contra el TSE por parte de simpatizantes del Partido Pueblo Soberano en redes sociales.
El informe añade que algunas figuras del partido alimentaron expectativas de cambios en los resultados legislativos. En particular, menciona que Pilar Cisneros comentó que el escrutinio podría dar lugar a varios escaños adicionales en la Asamblea Legislativa, afirmación para la cual no existía evidencia.


