Rodrigo Chaves irrespeta la historia de Guanacaste y convierte el 25 de julio en show de campaña
Rodrigo Chaves culminó su gira por Guanacaste con una bochornosa plaza pública que dejó en evidencia el desprecio del mandatario por la institucionalidad, la democracia y los valores históricos de Costa Rica.
Mientras el Consejo Municipal de Nicoya celebraba el acto oficial por los 201 años de la Anexión del Partido de Nicoya, el presidente decidió montar un acto paralelo cargado de discursos incendiarios, amenazas veladas y propaganda electoral.
La denuncia más contundente vino del diputado guanacasteco Luis Fernando Mendoza, quien calificó el hecho como “la mayor afrenta en la historia” de la provincia:
“El presidente y sus ministros no participaron de la sesión del Consejo Municipal y, en su lugar, montaron un show a la par del acto oficial. La historia de Guanacaste hoy ha sido pisoteada”, sentenció Mendoza.
Manipulación emocional, amenazas veladas y apología de la sublevación
En su discurso, Chaves recurrió nuevamente a su estrategia de victimización y manipulación psicológica, sugiriendo que si lo encarcelan o le dan un golpe de Estado, él estaría listo para enfrentarlo, mientras sus seguidores coreaban “¡no está solo!”. Acto seguido, arremetió contra el Poder Judicial, al que calificó como un “cáncer” y advirtió que, si no consigue 40 diputados en la próxima Asamblea Legislativa, el país deberá intervenir las instituciones “por las malas”.
“Lo arreglamos a la tica o nos vamos al carajo”, dijo, haciendo apología al delito de sedición con absoluta impunidad.
En esta gira se dieron momento bochornosos y frases infames como su ya célebre “¡por la gran puta, déjenme trabajar!”, y no olvidemos su grosera petición en días anteriores: “que le regalaran una niña y que él la devolvía cuando se graduara…”, hecho que ha generado repudio nacional.
Pilar Cisneros pide 40 diputados mientras estudiantes son agredidos
El evento también sirvió como plataforma para Pilar Cisneros, quien entre lágrimas fingidas y discursos cargados de resentimiento, pidió abiertamente “40 o más diputados” para lograr una mayoría en la próxima Asamblea Legislativa. En su mensaje, justificó la incapacidad de chaves para gobernar culpando a la institucionalidad, mientras defendía proyectos como la marina de Limón o Ciudad Gobierno que no prosperaron.
El presidente ignoró los actos oficiales del 25 de julio en Nicoya y montó un espectáculo político cargado de amenazas, manipulaciones y agresiones.
Mientras tanto, en las afueras del acto, estudiantes de la UCR que protestaban pacíficamente fueron agredidos por seguidores del presidente, repitiendo el patrón de violencia que caracteriza sus actividades públicas.
Prensa burlada y democracia humillada
Para colmo, los medios de comunicación fueron objeto de una burla directa. A pesar de haber sido convocados bajo la promesa de una conferencia de prensa en el marco del 25 de julio, se encontraron con un mitin sin espacio para preguntas, sin respuestas y sin respeto alguno. Medios como Repretel, El Observador, Diario Extra, Canal 8, Sinart y Opa fueron ignorados mientras Chaves y su séquito continuaban con su show de propaganda.
¿Hacia una narco-dictadura?
Lo ocurrido en Nicoya no es un hecho aislado, es el reflejo del proyecto autoritario de Rodrigo Chaves, que pretende debilitar la institucionalidad costarricense, silenciar a la prensa y manipular a la ciudadanía con discursos peligrosos. Ahora le corresponde a la institucionalidad investigar los posibles delitos cometidos durante esta gira, pero también es deber de la ciudadanía alzar la voz antes de que sea demasiado tarde.



