Los financistas de Chaves quedan bajo la lupa por el financiamiento de la campaña 2022, con aportes de empresarios, extranjeros y fideicomisos señalados por el TSE.
Mientras el discurso oficial del presidente Rodrigo Chaves insiste en que su llegada al poder fue impulsada por el “pueblo de a pie”, la realidad financiera cuenta una historia muy diferente. Los financistas de Chaves, clave en la campaña 2022 del Partido Progreso Social Democrático (PPSD), revelan que la mayor parte del dinero provino de empresarios multimillonarios, extranjeros y fideicomisos opacos que hoy están bajo investigación del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).
Los financistas de Chaves y la estructura del financiamiento de la campaña 2022
La estructura del financiamiento de la campaña 2022 de Chaves se basó en tres pilares: la compra de certificados de cesión de la eventual contribución estatal (bonos), donaciones directas y fideicomisos diseñados para captar recursos de alto perfil. Entre los principales financistas de Chaves destacan figuras con antecedentes en Panamá, China y el sector empresarial costarricense, varios de ellos con posibles vínculos a esquemas de elusión fiscal y corrupción.
Uno de los nombres que más resalta entre los financistas de Chaves es el empresario Christian Guillermo Arce Carranza, el mayor tenedor de bonos de la campaña con ₡231 millones. Sin embargo, no hay rastro de su actividad empresarial en redes ni información pública sobre el origen de su fortuna, lo que genera dudas sobre la verdadera procedencia de los fondos que alimentaron la campaña 2022.
Entre los financistas de Chaves también figura Calixto Chaves Zamora, exdueño de PIPASA y uno de los asesores más cercanos al mandatario. Chaves Zamora aparece con ₡146 millones en bonos, mientras que su hijo, José Pablo Chaves Zamora, vinculado a la administración del puerto de Caldera, invirtió otros ₡107 millones en la campaña 2022. Esta familia, con fuerte influencia en sectores estratégicos del país, tuvo un papel clave en el financiamiento de la campaña del PPSD.
El informe también menciona a otros financistas de Chaves como Erick Quesada Gutiérrez, empresario inmobiliario con ₡167 millones en bonos, y a José Ángel Jiménez Jiménez, constructor de carreteras con la misma cantidad invertida en la campaña 2022.
Estos nombres forman parte de un grupo de aportantes clave cuya participación no solo se detalla en documentos, sino que también puede observarse en la siguiente galería, donde se muestran algunos de los principales rostros detrás del financiamiento.
Empresarios y extranjeros en la mira
Uno de los hallazgos más preocupantes sobre los financistas de Chaves es la fuerte inyección de capital por parte de ciudadanos de origen chino, cuyos aportes suman ₡542,5 millones en bonos. Entre ellos destaca De Sheng Lin Hu, quien depositó ₡70 millones en la cuenta del PPSD mediante transferencias bancarias etiquetadas como “regalo a mi hijo”. Esta transacción, alertada por el Banco de Costa Rica, es ahora investigada por el TSE ante la posible compra indirecta de certificados de cesión por parte de un extranjero, lo cual sería ilegal.
También figuran entre los financistas de Chaves Fengliang Zheng Zheng, vinculado al sector de la restauración y la asesoría internacional, con ₡209,5 millones en bonos, así como Luis Chen Mok, empresario de vehículos eléctricos y comercio de pescado, con ₡77 millones invertidos en la campaña 2022. La creciente presencia de aportes extranjeros en el financiamiento de la campaña plantea serias dudas sobre la transparencia del proceso.
Fideicomisos en la sombra
Otro aspecto central del informe es la existencia del fideicomiso “Costa Rica Próspera”, constituido en febrero de 2021 por Rodrigo Chaves y el empresario Jack Loeb Casanova, vicepresidente del grupo financiero PRIVAL y vinculado a bancos en Panamá. Este fideicomiso, que manejó ₡136 millones de colones, está bajo investigación del TSE por su opacidad y posibles violaciones a la legislación electoral.
Jack Loeb no solo fue uno de los principales donantes, con ₡61,6 millones en contribuciones directas, sino que también lideró otro fideicomiso exclusivo para la campaña de diputados del PPSD en San José, en el que se manejaron $195.816 (₡124 millones) de forma paralela sin ser reportados al TSE.
Otro financista clave del fideicomiso es Arnoldo André Tinoco, actual Canciller de la República, quien administró los fondos a través de su empresa ATA Trust Company S.A. y aportó ₡4 millones. La influencia de Tinoco en la política exterior costarricense mientras estuvo al frente de un fideicomiso que financió la campaña presidencial es un claro conflicto de intereses.
¿Fue el pueblo quien financió a Chaves?
La narrativa de que el “pueblo” llevó a Chaves al poder se desmorona al revisar la lista de financistas. Empresarios con intereses en infraestructura, importaciones y fideicomisos con fondos dudosos fueron quienes realmente impulsaron su campaña. En contraste, las contribuciones de pequeños donantes fueron mínimas y casi insignificantes dentro del total recaudado.
Este informe deja en evidencia la compleja red de intereses que sostuvo la campaña del PPSD, donde el financiamiento provino de una élite económica con fuertes nexos empresariales y políticos. A medida que el TSE y la Fiscalía avanza con sus investigaciones, queda en el aire la gran pregunta: ¿a quién realmente responde Rodrigo Chaves?
