Hipertensión en Costa Rica: crece sin diagnóstico y eleva riesgo de infartos
La hipertensión en Costa Rica se ha convertido en un desafío creciente para el sistema de salud pública. La presión arterial alta, conocida popularmente como presión alta, afecta a miles de personas que no presentan síntomas evidentes, lo que retrasa el diagnóstico y aumenta el riesgo de complicaciones graves como infartos, accidentes cerebrovasculares y daño renal. Esta condición silenciosa exige mayor prevención, controles periódicos y educación sanitaria.
La hipertensión en Costa Rica avanza como uno de los principales problemas de salud pública, elevando el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares sin que muchas personas lo sepan.
¿Qué es la hipertensión y por qué preocupa en Costa Rica?
La hipertensión ocurre cuando la presión arterial se mantiene elevada de forma constante, obligando al corazón a trabajar con mayor esfuerzo. Con el tiempo, este exceso de presión daña arterias y órganos vitales.
En Costa Rica, las enfermedades cardiovasculares se mantienen entre las principales causas de muerte, y la hipertensión es uno de los factores determinantes. El problema radica en que muchas personas viven años con cifras elevadas sin saberlo.
La ausencia de síntomas claros convierte a la hipertensión en un enemigo silencioso. En la mayoría de los casos, el diagnóstico se realiza durante chequeos rutinarios o cuando ya existe una complicación.
Factores de riesgo que aumentan la presión alta
El estilo de vida influye directamente en el desarrollo de la hipertensión en Costa Rica. Entre los principales factores de riesgo destacan:
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Consumo elevado de sal.
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Sedentarismo.
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Sobrepeso y obesidad.
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Estrés crónico.
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Consumo excesivo de alcohol.
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Antecedentes familiares.
El ritmo de vida acelerado, las largas jornadas laborales y la alimentación basada en productos ultraprocesados contribuyen al aumento de la presión arterial en distintos grupos etarios, incluyendo población joven.
La normalización del estrés constante y la falta de chequeos médicos periódicos dificultan la detección temprana.
Prevención y control: claves para reducir el riesgo
La prevención de la hipertensión en Costa Rica comienza con medidas simples pero constantes:
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Medirse la presión arterial al menos una vez al año.
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Reducir el consumo de sodio.
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Practicar actividad física regular.
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Mantener un peso saludable.
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Evitar el tabaquismo.
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Controlar el estrés.
Los servicios de atención primaria, incluidos los EBAIS, cumplen un papel fundamental en el control de la presión alta. La detección temprana permite iniciar tratamiento farmacológico cuando es necesario y reducir significativamente el riesgo de infarto o accidente cerebrovascular.

Según la Organización Mundial de la Salud, el control adecuado de la presión arterial puede prevenir millones de muertes prematuras cada año.
Impacto social y económico de la hipertensión no controlada
Cuando la hipertensión no se atiende de forma oportuna, las consecuencias trascienden lo individual. Las complicaciones generan hospitalizaciones prolongadas, incapacidades laborales y mayor presión sobre el sistema público de salud.
Un infarto o un evento cerebrovascular no solo implica una emergencia médica, sino también un impacto profundo en la calidad de vida del paciente y su entorno familiar.
Fortalecer la cultura de prevención y promover controles regulares es una inversión en sostenibilidad sanitaria y bienestar colectivo.
Una prioridad para la salud pública nacional
La hipertensión en Costa Rica requiere un abordaje integral que combine educación, prevención y acceso continuo a tratamiento. Reconocer la presión alta como un problema estructural de salud pública permite diseñar estrategias orientadas a reducir el impacto de las enfermedades cardiovasculares.
La presión arterial alta puede avanzar en silencio, pero sus efectos son contundentes. La detección temprana y el compromiso ciudadano son herramientas esenciales para enfrentar este desafío.
¿Quiénes deben controlarse la presión con mayor frecuencia?
Las personas mayores de 40 años, quienes tienen antecedentes familiares de hipertensión en Costa Rica, pacientes con sobrepeso, diabetes o enfermedades renales deben realizar controles periódicos de presión arterial. Incluso en ausencia de síntomas, la medición regular permite detectar la presión alta de manera temprana.
El control constante reduce el riesgo de complicaciones cardiovasculares y facilita intervenciones oportunas desde la atención primaria.


