Zapote detrás de la persecución contra Randall Zúñiga
Un testimonio expone llamadas a Casa Presidencial mientras funcionarias del Inamu presionaban para formalizar una denuncia contra el director del OIJ.
La persecución contra Randall Zúñiga adquiere una nueva dimensión tras revelaciones que señalan directamente a Zapote y Casa Presidencial como punto de articulación de la ofensiva institucional. Según el testimonio de una mujer vecina de Turrialba, funcionarias del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) llegaron a su vivienda con una denuncia ya redactada contra el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y, durante esa visita, realizaron llamadas al presidente Rodrigo Chaves mientras insistían en que firmara el documento.
El relato no solo describe presión institucional, sino que coloca al Ejecutivo en el centro de la controversia, reforzando la tesis de que la operación contra Randall Zúñiga no fue aislada, sino parte de una estrategia más amplia gestada desde Zapote.
Llamadas a Casa Presidencial durante la visita
De acuerdo con la denunciante, la presidenta ejecutiva del Inamu, Yerlin Zúñiga, y otra funcionaria identificada como Claudia Blanco, se presentaron en su domicilio en octubre de 2025 con una denuncia lista para ser firmada y presentada ante la Fiscalía.
La mujer asegura que, mientras se encontraban en su propiedad, la jerarca del Inamu sostuvo llamadas telefónicas con el presidente de la República. Según su versión, se le indicó que Rodrigo Chaves estaba “muy preocupado” por su situación y que había instruido acelerar el proceso.
Este elemento resulta particularmente delicado en el contexto de la conocida tensión entre el mandatario y el director del OIJ. La persecución contra Randall Zúñiga no puede analizarse al margen de la adversión pública que ha existido de parte de Chaves hacia Zuñiga, especialmente tras investigaciones que han generado incomodidad en el Ejecutivo.
Ofrecimientos económicos y presión para firmar
El testimonio también describe ofrecimientos concretos por parte de las funcionarias. La denunciante afirma que se le propusieron ayudas del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), becas para sus hijos, el pago de una carrera universitaria en Derecho e incluso apoyo para trasladarse de residencia.
Según su relato, estos beneficios estaban condicionados a la firma de la denuncia contra el director del OIJ.
“Me insistieron muchas veces en que tenía que firmar. Nunca accedí. No quise firmar ni recibir los papeles”, declaró.
La mujer también afirmó que una asesora legal ingresó a su vivienda y tomó fotografías bajo el argumento de que ella se encontraba en riesgo. Estos hechos fueron incluidos en una denuncia formal presentada ante las autoridades competentes.
Si se confirmaran estas actuaciones, la situación trascendería el ámbito político para convertirse en un asunto de gravedad institucional.
Declaraciones del presidente y contradicciones públicas
El presidente Rodrigo Chaves rechazó categóricamente cualquier señalamiento que vincule al Gobierno con una ofensiva contra el director del OIJ. En declaraciones públicas calificó las acusaciones como “absolutamente falsas”.
Sin embargo, días antes tanto el mandatario como la presidenta ejecutiva del Inamu habían mencionado públicamente la existencia de múltiples víctimas en el caso, cifra que posteriormente no pudo ser sustentada con precisión en sede legislativa.
La divergencia entre el discurso político y los datos verificables ha incrementado el debate público en torno a la persecución contra Randall Zúñiga y el papel que habría desempeñado Zapote en el proceso.
El grupo de WhatsApp y la dimensión mediática
Otro elemento que emerge del testimonio es la referencia a un grupo de WhatsApp liderado por el periodista Douglas Sánchez. Según la denunciante, se le ofreció incorporarse a ese chat como parte del acompañamiento institucional.
Un informe judicial de la Unidad de Cibercrimen del OIJ analiza conversaciones contenidas en dicho grupo, donde presuntamente se discutían estrategias relacionadas con el director del OIJ.
Este componente añade una dimensión mediática a la controversia, sugiriendo una posible coordinación entre actores institucionales y comunicacionales en la ofensiva contra Randall Zúñiga.
La convergencia entre Inamu, actores mediáticos y Zapote configura un escenario complejo que obliga a un análisis riguroso y sin conclusiones anticipadas.
Zapote como eje político del caso de persecución contra Randall Zuñiga
La reiteración de llamadas a Casa Presidencial durante la visita de las funcionarias del Inamu constituye uno de los puntos más sensibles del caso. No se trata únicamente de una denuncia personal, sino de la posible utilización de estructuras institucionales para impulsar una acción específica contra el director del OIJ.
En ese contexto, diversos sectores han comenzado a interpretar los hechos como parte de una persecución contra Randall Zúñiga que trasciende una denuncia puntual y se inserta en un conflicto político de mayor alcance entre el Ejecutivo y el director del OIJ.
La percepción de que la persecución contra Randall Zúñiga tuvo como epicentro político a Zapote se ve alimentada por el contexto previo de enfrentamientos públicos entre el mandatario y el jerarca judicial.
En cualquier democracia consolidada, la independencia de los órganos de investigación es un pilar fundamental. Cualquier intento de incidir desde el poder político en procesos que involucren al director del OIJ generaría una preocupación legítima sobre el equilibrio institucional.
Si se confirma el involucramiento de Casa Presidencial, la persecución contra Randall Zúñiga marcaría un precedente delicado para la independencia judicial.
Fiscalía, cámaras de seguridad y diligencias pendientes
La denunciante también señaló que solicitó a la Fiscalía el decomiso de cámaras de seguridad de propiedades aledañas a su vivienda para corroborar la visita de las jerarcas del Inamu. Según su versión, esa diligencia no se ha realizado hasta el momento.
Este punto introduce un nuevo elemento en la discusión: la necesidad de una investigación exhaustiva que determine la veracidad de los hechos y despeje cualquier duda sobre el involucramiento de Casa Presidencial.
¿Existe una persecución contra Randall Zúñiga desde Zapote?
Más allá de las declaraciones cruzadas, el caso tiene implicaciones institucionales profundas. La eventual confirmación de que desde Zapote se impulsaron gestiones para presionar la presentación de una denuncia contra el director del OIJ colocaría a Costa Rica ante un debate de alto calibre democrático.
Por ahora, las autoridades deberán establecer responsabilidades con base en pruebas y procedimientos formales. Sin embargo, el testimonio expuesto mantiene vigente una pregunta central:
¿Fue la persecución contra Randall Zúñiga una iniciativa aislada o una operación articulada desde el poder político?
La respuesta marcará un precedente determinante para la independencia de las instituciones y la credibilidad del sistema democrático costarricense.
La persecución contra Randall Zúñiga no puede analizarse como un hecho aislado, sino como un proceso político que merece escrutinio público.






