Boxeando Por La Paz, programa del gobierno mexicano y el CMB
El programa federal busca integrar a 5.000 boxeadores profesionales como mentores comunitarios y alcanzar a 100.000 jóvenes en todo México.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, presentó el programa “Boxeando por la Paz”, una iniciativa desarrollada en coordinación con el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) que pretende utilizar el boxeo como herramienta de prevención social, formación juvenil y reconstrucción del tejido comunitario.
El programa, anunciado como parte de la estrategia federal de atención a las causas de la violencia, contempla la participación de 5.000 boxeadores y boxeadoras profesionales que recibirán apoyo económico a cambio de impartir entrenamiento y acompañamiento formativo en distintas regiones del país.
¿En qué consiste “Boxeando por la Paz”?
“Boxeando por la Paz” plantea un modelo en el que pugilistas profesionales dedicarán al menos una hora diaria a entrenar a niñas, niños y jóvenes en comunidades prioritarias.
Según lo informado oficialmente:
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Se integrarán 5.000 boxeadores profesionales.
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El programa alcanzaría aproximadamente a 100.000 jóvenes.
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Se promoverán valores como disciplina, respeto y autocontrol.
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Se articulará con políticas sociales existentes dirigidas a población juvenil.
El presidente del CMB, Mauricio Sulaimán, respaldó públicamente la iniciativa y destacó la dimensión social del boxeo como disciplina formativa.
Objetivo: prevención y reconstrucción social
El enfoque gubernamental coloca al deporte como herramienta preventiva frente a problemáticas como:
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Reclutamiento juvenil por parte del crimen organizado.
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Deserción escolar.
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Falta de oportunidades laborales.
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Deterioro del tejido comunitario en zonas urbanas y rurales.
El boxeo, considerado uno de los deportes con mayor arraigo popular en México, es utilizado en este programa como vehículo de cohesión social y canalización positiva de energía en contextos de vulnerabilidad.
Alcance territorial y ejecución
Aunque el anuncio establece metas nacionales, aún no se han detallado públicamente:
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Los criterios específicos de selección de entrenadores.
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La distribución territorial exacta de los recursos.
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El presupuesto global asignado al programa.
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Los mecanismos de evaluación y rendición de cuentas.
La efectividad del programa dependerá de su implementación sostenida, supervisión institucional y medición de impacto a mediano plazo.
Deporte como política pública
La incorporación del Consejo Mundial de Boxeo como aliado estratégico refuerza la dimensión simbólica del proyecto. El boxeo en México no solo es disciplina deportiva, sino también identidad cultural y movilidad social histórica.
En ese contexto, “Boxeando por la Paz” se presenta como una apuesta que combina deporte, política social y prevención estructural.
El desarrollo y los resultados concretos del programa serán determinantes para evaluar si se consolida como política pública sostenible o si queda limitado al anuncio inicial.
Lecciones regionales: ¿podría Costa Rica replicar un modelo como “Boxeando por la Paz”?
El lanzamiento de “Boxeando por la Paz” abre una discusión más amplia en América Latina sobre el papel del deporte como herramienta de prevención social. En países donde la violencia juvenil y el reclutamiento por estructuras criminales representan desafíos crecientes, las políticas públicas orientadas a la ocupación positiva del tiempo libre se convierten en instrumentos estratégicos.
En el caso de Costa Rica, aunque el contexto de seguridad es distinto al mexicano, el país enfrenta un aumento sostenido en homicidios vinculados al narcotráfico y una creciente presencia de organizaciones criminales en barrios vulnerables. En ese escenario, iniciativas similares a “Boxeando por la Paz”, adaptadas a la realidad costarricense, podrían contribuir a fortalecer la prevención comunitaria.
No necesariamente tendría que tratarse de boxeo. En Costa Rica, disciplinas como el fútbol, el atletismo, el ciclismo o incluso deportes urbanos podrían funcionar como plataformas de intervención social, especialmente en comunidades donde el acceso a oportunidades educativas y laborales es limitado.
La clave no radica únicamente en el deporte, sino en el acompañamiento estructural: mentores formados, seguimiento institucional, transparencia presupuestaria y medición de impacto.
Experiencias internacionales demuestran que cuando el deporte se integra a una estrategia más amplia de inclusión social, puede convertirse en un catalizador de movilidad, disciplina y cohesión comunitaria. La viabilidad de replicar modelos como “Boxeando por la Paz” dependería, en cualquier país, de la voluntad política y del diseño técnico que lo respalde.






