Liberacionista condena ataques del Presidente contra la Iglesia Católica
El candidato a diputado del PLN, Salvador Padilla, alzó la voz este viernes tras los recientes ataques de Rodrigo Chaves contra la Iglesia Católica y sus líderes, luego del pronunciamiento de la institución sobre la cuestionada subasta de frecuencias de radio y televisión. En sus declaraciones, Padilla defendió la libertad de culto, la convivencia democrática y el respeto que debe existir hacia todas las creencias religiosas.
Chaves vuelve a tensar la relación con la Iglesia Católica
Padilla calificó como “profundamente preocupante” que los ataques contra la Iglesia Católica provengan del propio Presidente de la República, especialmente en un momento en que el país vive un ambiente crispado por la polémica subasta de frecuencias de Radio y TV, medida impulsada por el Poder Ejecutivo y cuestionada por diversos sectores ciudadanos.
El liberacionista enfatizó que la fe de las personas merece ser tratada con dignidad, y que los liderazgos institucionales, como el del Arzobispo José Rafael Quirós, deben ser escuchados sin ser blanco de descalificaciones por parte del gobierno.
Libertad de culto: un pilar irrenunciable
Padilla recalcó que en una democracia sólida, las creencias pertenecen a las personas, no al gobierno, y que ningún jerarca debe usar su investidura para intimidar o degradar a una comunidad religiosa.
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Subrayó que la libertad religiosa, la pluralidad y el respeto al disenso son elementos esenciales para la convivencia y el equilibrio democrático del país.
Recordó además que la Iglesia Católica mantiene un rol histórico en la vida nacional, especialmente en comunidades rurales y sectores más vulnerables.
Un llamado a la prudencia del Ejecutivo
El candidato pidió que la discusión sobre las políticas públicas relacionadas con comunicación, frecuencias y libertad de expresión se realice con argumentos técnicos, transparencia y sin ataques personales.
Afirmó que Costa Rica no puede permitir una deriva autoritaria en la que la Presidencia pretenda confrontar a instituciones o credos que forman parte del tejido social del país.












