Fernando Sandí queda en evidencia: evasión, contradicciones y desprecio por la cultura en plena polémica por las frecuencias
El ex presidente ejecutivo del SINART, Fernando Sandí Chacón, quedó expuesto este jueves tras un intercambio directo con Radio Zurqui, en el cual evadió aclarar si continúa como director comercial del canal OPA, descalificó el trabajo periodístico, y redujo a “hobby” la labor cultural de una emisora histórica como Radio Sinfonola.
La conversación revela contradicciones profundas entre su discurso público como exjerarca de un medio estatal y sus actuales posiciones. Consultado por Este Paisano sobre el comentario que publicó en redes sociales —donde afirmó que como “costarrisence” (SIC) no debía financiar “el hobby” del dueño de Sinfonola— Sandí aseguró que su posición la hizo “como ciudadano”, pero acto seguido adoptó una visión mercantilista extrema sobre el uso del espectro radioeléctrico.

Evasión sistemática: Sandí se niega a confirmar si sigue en OPA
Durante el intercambio, Radio Zurqui le consultó si continúa ejerciendo como director comercial de OPA, cargo que él mismo confirmó públicamente el 12 de mayo de 2025.
Lejos de responder con claridad, Sandí se refugió en evasivas:
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“Esos son temas personales”
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“Eso no me corresponde contestarlo a mí”
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“Nada tiene que ver con su pregunta inicial”
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“De temas personales no me puedo referir”
La negativa a confirmar o desmentir su rol ocurre justo mientras el país discute el proceso de subasta de frecuencias, donde varios medios —incluido OPA— han mostrado interés. La omisión alimenta cuestionamientos sobre un posible conflicto de interés.
Desprecio por la cultura: Sinfonola como “hobby” y la ignorancia del sector
En vez de corregir o matizar su comentario, Sandí profundizó su postura:
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“Al dueño de Sinfonola no estoy para pagarle su hobby con mis impuestos.”
La frase no solo desconoce el patrimonio intangible que representan emisoras culturales y tradicionales, sino que exhibe una visión reducida y empresarial sobre un bien demanial que debe —por ley— garantizar pluralidad, acceso y diversidad.
Consultado sobre radios pequeñas, comunitarias o indígenas, Sandí mostró desconocimiento del sector. Confundió el rol del ICER, desconoció qué emisoras pertenecen a su red, e insistió en una visión donde solo quienes puedan pagar tarifas comerciales deberían tener acceso a frecuencias.
Contradicciones con su paso por SINART
Cuando fue presidente del SINART, Sandí defendía públicamente la necesidad de fortalecer medios públicos y garantizar el acceso a la comunicación.
Ahora, sostiene que:
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“Las frecuencias deben ser usadas por empresas responsables.”
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“Que paguen lo justo por ese bien de todos los costarricenses.”
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“No estoy para pagar hobbies ajenos.”
Estas afirmaciones chocan directamente con la misión que él mismo dirigió: un medio estatal cuya función es precisamente asegurar acceso universal, no operar bajo lógicas comerciales puras.
Pérdida total de compostura: ataque personal y gesto político
Incapaz de responder preguntas técnicas, Sandí cerró el intercambio con un ataque personal directo a Este Paisano:
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“Esto revela mucho que usted no es buen periodista y la clase de medio que usted dirige.”
Y luego agregó una frase que confirma su sesgo político:
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“Provecho con los Ramos y sus tardes de café.”
El comentario, abiertamente despectivo, confirma que su reacción es emocional y no profesional, un comportamiento impropio de alguien que dirigió un medio estatal y que hoy —según él— continúa participando en el ecosistema mediático nacional.
Un exjerarca atrapado entre su pasado público y sus intereses actuales
El intercambio completo deja una conclusión clara: la postura de Fernando Sandí revela desconocimiento del sector, desprecio por la cultura popular, contradicciones con su gestión en SINART y una negativa insistente a transparentar su vínculo con OPA.
En momentos donde el país discute la subasta de radiofrecuencias, el comportamiento del exjerarca no solo genera dudas sobre su posición, sino también sobre las alianzas, intereses y narrativas que rodean al sector mediático privado.












